Las generaciones poéticas onubenses: Antologías e instituciones públicas

(Texto: Rafael Núñez Rodríguez y Alejandro V. Bellido) Este artículo se centrará en antologías que fueron impresas por las instituciones públicas, sean ayuntamientos o bien la Diputación provincial, publicadas a lo largo de la década de los noventa. Dejamos para otro artículo la proliferación de publicaciones de tipo independiente que tuvieron lugar alrededor del “1900 Company Bar”.

Si bien es cierto que la poesía onubense había empezado a cambiar de dirección, también lo es que tuvieron que convivir con otras corrientes, que podríamos dividir en dos: por un lado, las que se publicaban bajo el patrocinio de instituciones públicas, ya fuesen ayuntamientos o la propia Diputación de Huelva, y por otro, aquellas que lo hacían bajo sellos independientes. La primera corriente recogía a poetas de tipo más clásico, muchos de ellos compartían gusto por la poesía más tradicional, alejados de las corrientes  nacionales. Por otra parte, las ediciones independientes provenían del 1900 y la Editorial Cacúa.

La primera Antología que se publicó en esta década fue “Poetas de Lepe, Círculo de escritores de Lepe” editada por el ayuntamiento de Lepe a inicios de la década de los noventa. Este volumen tiene ciento nueve páginas, pero poco aportó al panorama onubense. Ninguno de los participantes tomó parte del movimiento cultural que se había gestado en Huelva.

Huelva en la poesíaPoco tiempo después, en 1993, encontramos “Huelva en la poesía”, una publicación que editaba la Delegación Provincial y Medio Ambiente de doscientas veinticinco páginas. La introducción la realizaba José Mora Galiana, mientras que el prólogo, Manuel García Viño. Esta antología recoge poemas dedicados a la provincia de Huelva. Entre los antologados no se encuentra ningún nombre de la generación incipiente, más bien se recogen poemas en los que aparecía la palabra Huelva o en los que el motivo principal era nuestra ciudad. Por esta razón, podemos encontrar versos de Góngora o de Rafael Alberti, Rogelio Buendía, Arias Montano y Guillermo Díaz Plaja entre otros.

Ese mismo año también se publicó “Punta Umbría en la poesía”. Esta antología era parecida a la dedicada a Huelva, con prólogo de José Manuel Gómez Mendez. Los antologados eran nombres más conocidos: Julián Avila, Abelardo Rodriguez, José Antonio Avila, José Juan Díaz Trillo, Pedro Serrano, Rafael Delgado, Enrique Orta y El Capitán de las Dunas.

Poetas de Valverde, publicado en 1995, es un libro de gran envergadura. Cuenta con la participación de numerosos poetas de los cuales ninguno forma parte de los ambientes literarios onubenses; sin embargo, sirve como medidor preciso del momento que se estaba viviendo. La eclosión de la literatura parecía imparable. Por el contrario, en algunos casos parece que o bien se publicaba todo lo que se escribía, independientemente de su interés y calidad, o bien las instituciones públicas habían decidido apostar por las letras y su crecimiento. Nada más lejos de la realidad. La poesía que ha permanecido en Huelva siguió dando sus frutos fuera de las instituciones.

En definitiva, estas antologías muestran que el sustento de las instituciones debe ser realizado con responsabilidad. Tras estas antologías se esconde un debate de fondo. Quizá estas publicaciones ocultaban la lucha de poetas emergentes,  -cuyas carreras, a día de hoy, avalan su lucha- contra otros que encontraron muy allanado el camino para poder publicar y que no aprovecharon la confianza depositada en ellos. Ahondaremos sobre el tema en próximos artículos.

 

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