La AUGC denuncia la falta de guardias civiles en el puesto de Cartaya

La delegación de Huelva de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado ante el General Jefe de la IV Zona al Jefe del Puesto de Cartaya, solicitando la apertura contra éste de un expediente disciplinario por incumplimiento de las obligaciones de su cargo.

Los hechos tienen su origen en el nombramiento de servicios a guardias civiles de puertas, solos sin protección, con detenidos en el calabozo, con la obligación de recoger denuncias, dar protección al cuartel, etcétera, explica la AUGC en un comunicado de prensa.

“Esto ha supuesto que patrullas de otros puestos tengan que trasladarse al puesto de Cartaya, para dar protección al Guardia de Puertas, abandonando su propia demarcación y la seguridad ciudadana” asegura la Asociación de Guardias Civiles.

De este modo, continúan,  “se incumple en dicha unidad con lo establecido en la normativa interna para estos puestos. Según la misma, un Puesto Principal como el de Cartaya debe contar con al menos un guardia de protección del puesto o de puertas, otro de atención al ciudadano para recoger denuncias y una pareja las 24 horas del día.

Sin embargo, en este puesto hay días en que sólo está el guardia de Puertas, que tiene que recoger denuncias y atender a toda la seguridad del cuartel, teléfono, detenidos, etcétera, por lo que para darle protección se reclaman parejas de otros puestos ante la falta de guardias civiles, el nombramiento del servicio o la utilización inadecuada de la plantilla.

La gota que ha colmado el vaso, y que ha provocado la petición de expediente disciplinario para el Jefe del Puesto ha sido el nombramiento de guardias civiles en solitario para dar protección a mesas electorales”, explica la AUGC.

Así, recuerdan que “este tipo de nombramiento del servicio vulnera toda la normativa interna denominada NORMAS SYAP, (Seguridad y Autoprotección), muy extensa y conocida por todos los guardias civiles. Sin embargo, los trabajadores del Cuerpo no pueden negarse a cumplir con las órdenes, pues al no hacerlo pueden verse inmersos en expedientes disciplinarios o incluso acabar en un penal militar por la aplicación del Código Penal Militar. Por este motivo, al final han de asumir realizar el servicio en solitario.

Dicha normativa refleja la obligación de establecer medidas tendentes a concienciar al personal sobre la necesidad de tomar todas las acciones de “Prevención” que la técnica de actuación determine, y a los mandos la obligación de exigir el cumplimiento de las medidas de seguridad, ya que la Seguridad y Autoprotección no constituye una opción, sino una obligación moral y profesional.

Así mismo establece que es obligación de la cadena de mando, el velar por la Seguridad y salud de sus subordinados, siendo de resaltar, ya no solo el artículo 13 del RD 179/2005 de 18 de febrero de 2005 o las propias RROO, sino, en el propio Manual de la PRLGC de fecha 21 de octubre de 2010, aprobado por el Excmo. Señor Director general, en el que se indica en su página 35 que nuestro Director General tiene como objetivo general prioritario alcanzar la más alta cota posible de seguridad y salud de los guardias civiles y para ello cumplirá con toda la legislación vigente en materia de riesgos laborales y además, establecerá y apoyará todas las acciones precisas para logar una mejora permanente de la acción preventiva”.

Desde la AUCG exponen que “estos servicios fueron nombrados con mucha antelación, y desde la última semana de noviembre se conoce perfectamente el personal que estará disponible para realizar el servicio el día de las elecciones, por lo que debieron ser conocidos por toda la cadena de mando, sin que ninguno pusiera reparos a su nombramiento, al menos que se tenga conocimiento.

Además un oficial de la Compañía de Ayamonte pudo comprobar por sí mismo cómo estaban montados los servicios, por lo que debió comunicarlo a la cadena de mandos y todos debieron tener conocimiento tanto antes del nombramiento como ese mismo día.

No es la primera vez que se han puesto en conocimiento de los mandos hechos y ordenes que se han impartido en el Puesto de Cartaya, pero, como siempre, nada se ha hecho al respecto, y los guardias civiles siguen padeciendo el nombramiento de servicios que les ponen en riesgo innecesario, por carencias de agentes o por la utilización inadecuada de los mismos”, finalizan.

Con más de 30.000 afiliados, AUGC es la decana de las asociaciones profesionales y la mayoritaria en el Consejo de la Guardia Civil. Cuenta con representación en todo el territorio español, en cada una de las unidades y especialidades del Cuerpo y viene liderando el movimiento asociativo desde la llegada de la democracia, cuando nació como un sindicato clandestino. Su lucha por la democratización y la desmilitarización de la institución le valió en 2010 el Premio Nacional de Derechos Humanos que concede la Asociación Pro Derechos Humanos de España (apdhe).

 

 

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