La Guardia Civil halla huellas que no pertenecen a las víctimas del crimen de Almonte ni al acusado

Los investigadores "hallaron huellas en la puerta de acceso a la vivienda, de la planta de arriba y en una hucha"

Crimen de AlmonteUn estudio realizado por la Guardia Civil ha revelado que en la vivienda de la localidad de Almonte, donde en abril de 2013 fueron encontrados los cuerpos de un padre y de su hija de ocho años, han sido halladas huellas dactilares que no pertenecen a las víctimas ni al único acusado de los hechos, F.J.M.R., en prisión preventiva desde junio de 2014, ni tampoco a las personas que entraban habitualmente en la citada vivienda.

Según ha podido confirmar Europa Press, en concreto, los investigadores “hallaron tres o cuatro huellas dactilares en la puerta de acceso a la vivienda, de la planta de arriba, y en una hucha, perteneciente a la menor, aunque no se echó en falta dinero”.

Por otro lado, un informe realizado por el Instituto Nacional de Toxicología ha revelado, a su vez, que en la casa fueron hallados también restos de ADN que no pertenecen ni a las víctimas ni al acusado, a la par que “fue encontrado un pelo sin identificar” en uno de los baños.

Este informe fue sumado al grueso de la investigación hace casi un año pero fue obviado por las acusaciones y por parte de la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de La Palma del Condado, que se encarga de la instrucción del caso.

Cabe recordar que la juez instructora denegó la salida de prisión del acusado al considerar probado, tras un informe de toxicología, que los restos de ADN del mismo hallados en tres toallas, ubicados en dos baños diferentes de la vivienda donde aparecieron los cadáveres, “se han dejado por contacto directo con estas toallas, y no por transferencia indirecta o secundaria, y en fechas no muy alejadas en el tiempo a los hechos que se investigan”.

Por todo ello, insistió en que estos datos analizados llevan a descartar la tesis que mantiene la defensa debiendo concluirse que “la transmisión hubo de producirse necesariamente por contacto directo y no, como indica la defensa en su escrito, por transferencia directa o secundaria” a través de la expareja y madre de los fallecidos, a su vez pareja del presunto autor de los hechos cuando ocurrieron, “cuando menos en su estancia en la casa hasta el día 8 de abril de 2013, su visita al día siguiente o su última visita para cambiar las fundas del sofá acaecida en la tarde del 26 de abril 2013”.

OTRO INFORME

Sin embargo, otro informe realizado por facultativos de la Universidad de Granada, al que ha tenido acceso Europa Press, señala que el ADN encontrado en tres toallas, ubicadas en dos baños diferentes de la citada vivienda, “no permiten vincular de modo inequívoco al acusado”, a lo que añade que “aceptando teóricamente un uso intenso de las toallas, es inaudito y ciertamente casi imposible comprender que no se hayan encontrado en las mismas pelos de ningún tipo” de este hombre.

Del mismo modo, señala el citado informe –un avance de otro que será definitivo–, por encargo de la propia juez, que la presencia elevada de los restos biológicos del acusado se debe a “una transferencia indirecta, masiva y acumulativa”, a la par que sorprende a los autores del informe que, tras los hechos, éste se lavara y secara en dos baños diferentes y con tres toallas distintas.

Por último, el informe, teniendo en cuenta que cuando ocurrieron los hechos la madre y expareja de las víctimas era novia del acusado y, según sus declaraciones, aún frecuentara la vivienda, indica que es “perfectamente posible que gran cantidad de células de la piel y otras contenidas en el sudor y la saliva, incluso del semen del acusado, se depositaran en la piel de esta mujer y que al llegar ésta a casa y utilizar las toallas los restos biológico de su pareja se depositaran en las mismas, típico ejemplo de transferencia secundaria”.

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