Laberinto social.
Inamovible norte.
[Federico Soubrier]

federico soubrier(Texto: Federico Soubrier) La verdad es que para lo poco que llevamos de año ya tenemos bastante movimiento, la doble bajada de pantalones en Cataluña, esa que ambos implicados perjuraban que jamás harían y se dio cuando la arena del reloj se estaba agotando, nos puede dar una idea de lo que pasará del otro lado, del nacional, ese que intentará deshacer todos sus planes aplicando las armas jurídicas o si hace falta las que no lo son.

PSOE y PODEMOS ya coquetean, aunque para parecer decentes eviten hacer el amor en la primera cita, pero me temo, a la vez que espero, que terminen copulando, el segundo se dividirá en cuatro y ya tendremos cama redonda. Tengo curiosidad por cómo se pueden repartir los ministerios.

Durante la carrera se repetía una misiva “El mejor de todos los líderes, terminará amándose a sí mismo y abrazándose a su poder adictivo olvidando su ideología inicial”, esto siempre con el permiso de Pepe Mújica.

La verdad es que me llega información a través de las redes que no puedo constatar. Esa de que si Pujol va a la cárcel presentará un dosier que hundirá la democracia me parece interesante. Me encantaría ver cómo cae la Torre Corrupta de Babel, aunque creo que no va a poder ser.

La de que el pequeño Nicolás va a forrarse formando parte de un programa de televisión no me parecería de recibo, pero viendo el chollo de Belén Esteban y recordando que en la Feria del Libro de Madrid el representante de una distribuidora me comentó “Tenemos que vender y si la gente quiere consumir guano, pues se lo damos”, no me extrañaría nada.

Lo que sí me resulta curioso es que Urdangarín y señora se sienten en un juzgado presidido por el retrato del Rey, a su vez, hermano y cuñado. Menudo marrón para los jueces, sobre todo cuando Juan Carlos I pidió igualdad en la aplicación de la justicia para todos los ciudadanos, pero la doctrina Botín será seguramente el salvavidas más esperado, que aunque llegue a salvar, siempre dejará el agua teñida de un azul contaminado.

Me ha parecido increíble la polémica que ha generado la cabalgata de reyes de Madrid y, aunque ya nada es lo que era, no se me va de la cabeza que este país permitiese que Chiquilicuatre lo representase en Eurovisión sin echarse las manos a la cabeza, ¡qué más le dará a un niño el tipo de traje, si algunos llevan la corona de momento! Es lo que tiene ser Baltasar, unas veces te la quitan y otras te la dan. Cuando le has metido por bemoles a Papá Noel y a las calabazas con todos los terrores de Halloween en su cuarto, colegio y calendario a todos los críos españoles, de que te crees que se van a asustar por una mierda de delantal.

Lo único que tengo claro es que el norte siempre andará en un lugar certero (más o menos), aunque el temporal no deje de zarandear el barco haciendo que la brújula (el compás) no pare de menearse de un lado a otro, poniéndonos un poco más difícil seguir el rumbo correcto a todos los aspirantes a marinero.

Federico Soubrier García

Sociólogo y Escritor