Laberinto social.
¡Menuda semanita!
[Federico Soubrier]

federico soubrier(Texto: Federico Soubrier) Sin duda, lo que más me ha sorprendido esta semana ha sido que se pueda abortar sincronizando el siempre marcado acontecimiento, fingiendo un accidente de tráfico tras tomarte los mejunjes oportunos para perder el bebé y cobrar un seguro. Pienso que la mujer debería tener la libertad de hacer lo que considerase oportuno. Jamás me he explicado cómo hombres, que no tienen, ni tenemos puñetera idea de lo que supone una gestación, pudieron y pueden querer establecer las normas a las que lo sobrellevan, pero este fraude me parece demasiado morboso.

Paso a la cesión de escaños de Pedro Sánchez a los independentistas, sin olvidar que ha estado renegando de ellos constantemente. Imposible estar en misa y repicando pero se empeña en bañarse y guardar la ropa.

Continúo con el tema del diputado de raptas al que han querido tachar de sucio aquellos que están hundidos en calderos de mierda.

Me toca las narices que desde Bruselas indiquen cuál sería el mejor pacto para los españoles cuando nos han jodido todo lo que les ha sido posible. También me lamento de la edad de jubilación alemana y de los salarios mínimos europeos, tras las exigencias a nuestro pueblo.

El PP se dedica a razonar sobre el error de llevar a un niño al congreso y tienen allí por cojones a uno de sus desechos.

Me sorprende que el PSOE vaya a Lisboa para estudiar su sistema de pactos y se enamore del de los alemanes.

No sé como el recién nombrado presidente de la futura Cataluña independiente arranca llevando su mochila cargada de extrañas subvenciones junto con el dietario de Pujol. Ni entiendo a Más, ¿cómo cedió? ¿tendrá un as en la manga?

Tengo cada día más claro que la palabra de un político no vale un mojón, no de los de carretera, más bien de los otros, los olorosos, los de criterios de mierda, que cambian como el viento, más rápidos que el ritmo de la marea, en una podredumbre eterna de periódico atrasado y billete falsificado.

Si el abogado del estado dice que hacienda no somos todos, que es mera publicidad, les van a llover solicitudes de apostasía para borrarse de la AEAT el próximo ejercicio y apuntarse a las tarjetas black.

Y para postre bomberos de ONG acusados de tráfico de personas… ¿Qué será lo siguiente? ¡Menuda semanita de locos!

Federico Soubrier García

Sociólogo y Escritor