Abiertas al marisqueo de la chirla las zonas de la Barra del Terrón, Punta, Mazagón y Doñana

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural ha dado luz verde a la captura y comercialización de la chirla en las zonas de producción de la Barra del Terrón, Punta Umbría, Mazagón y el espacio marítimo de Doñana, así como al marisqueo de la coquina en las aguas de Isla Canela y Punta Umbría. La decisión se ha tomado después de que los continuos análisis que realiza el Laboratorio de Control de Calidad de los Recursos Pesqueros de Cartaya hayan constatado la desaparición de la biotoxina DSP en los ejemplares de estos bivalvos en estos puntos del litoral onubense y, por consiguiente, la ausencia de riesgos para la salud por su consumo.

Con esta medida, el sector de la chirla tiene vía libre para faenar en estos instantes en cinco puntos del caladero onubense, los cuatro mencionados y la zona de producción de Isla Canela, que permanece abierta a la actividad extractiva desde el pasado 15 de enero. Los profesionales sólo no pueden hacerlo, por tanto, en las aguas de Matalascañas, cerradas al marisqueo desde el 14 de enero por la presencia de la DSP y donde se volverá a autorizar también en cuanto se certifique que la ingesta de bivalvos del enclave tampoco entraña peligro alguno.

También cuentan con margen de maniobra, aunque en menor medida, los mariscadores con licencia de la coquina, quienes sólo pueden desarrollar su actividad extractiva en Isla Canela y Punta Umbría, es decir, en dos de las siete zonas de producción de esta especie. Así, en la Barra del Terrón (desde el 29 de diciembre), la Desembocadura del Piedras (desde el 11 de diciembre), Mazagón (desde el 17 de diciembre), Matalascañas (desde el 14 de enero) y el espacio marítimo de Doñana (desde el 11 de enero) está prohibida en estos instantes la captura y comercialización de este bivalvo de alto interés comercial para la economía onubense, también a causa de la DSP.

Junto a estos enclaves, también está permitido el marisqueo en las zonas de producción del río Guadiana, las Marismas del Guadiana-Carreras, el río Carreras, las Marismas del Piedras e Isla Cristina. Unos puntos en los que se pueden extraer desde las almejas babosa, fina y japonesa hasta el berberecho, el longueirón, la navaja-muergo o el ostión, así como, en el último caso, el mejillón, que cuenta con autorización para su captura y comercialización desde el pasado 11 de enero.

La Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural recuerda, en este sentido, que el cierre preventivo de los caladeros cuando se detectan valores superiores a los establecidos legalmente se enmarca dentro del Programa de Control y Seguimiento de las Condiciones Sanitarias en las Zonas de Producción de moluscos bivalvos, gasterópodos y equinodermos del litoral andaluz. El objetivo es la protección de la salud pública y garantizar la calidad sanitaria de los productos pesqueros.

En la misma línea, desde este departamento de la Junta de Andalucía se incide en que el marisqueo sin licencia está prohibido en cualquier momento y conlleva una sanción de carácter “grave”, calificación que en el caso de que la actividad se desarrolle en una zona de producción cerrada por motivos sanitarios se eleva a “muy grave”. Las sanciones por el incumplimiento de estas prohibiciones pueden oscilar entre los 301 y los 60.000 euros para las personas que capturen moluscos bivalvos sin autorización (sanciones graves) y entre los 60.001 y los 300.000 euros para quienes desarrollen esta actividad en un caladero cerrado por la presencia de toxinas (sanción muy grave).

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