Recibió la Medalla de Huelva

Gabriel Cruz, alcalde de Huelva, entrega la medalla de la ciudad a Manoli Romero, presidenta del Sporting.

Gabriel Cruz, alcalde de Huelva, entrega la medalla de la ciudad a Manoli Romero, presidenta del Sporting.

En la mañana de este sábado se suma una nueva fecha para la historia del Fundación Cajasol Sporting, el día 23 de enero de 2016 será recordado por ser el día en el que las sportinguistas recibieron la Medalla de Huelva durante la festividad de su patrón San Sebastián. En el acto se entregó las seis Medallas de Huelva, Hijo Predilecto de la ciudad y el nombramiento de las nuevas calles. Manuela Romero presidenta del Fundación Cajasol Sporting realizó el discurso como portavoz de los distinguidos. Las nuevas Medalla de Huelva fueron otorgadas para Isabel Toscano al flamenco, Juan Gil Zamora fundador de la Hermandad de Emigrantes del Rocío, Antonio Herrera Abrio “La Moni de Huelva” por su apoyo a los más desfavorecidos, Fundación Cajasol Sporting al deporte, Hermandad de la Buena Muerte por sus cien años de vida y Pedro Reyes, a título póstumo, famoso cómico fallecido el año pasado. Hijo Predilecto de Huelva a título póstumo a José Caballero en el centenario de su nacimiento. Las nuevas calles serán para Jesús Hermida, Pedro Naranjo, Ángel Muriel, Los Maestros, Charles Adam y callejón del Santo Entierro. El discurso completo de Manuela Romero en nombre de todos los distinguidos es el siguiente: 
“Desde un palco celestial, dirigen hoy esta función dos grandes. A José Caballero y Pedro Reyes se les ha encomendado la escenografía y el guión de este homenaje a Huelva y sólo la brillantez de estos dos genios, la fusión del surrealismo más abstracto de Caballero y el humor transgresor e inteligente de Reyes podían reunir sobre este escenario a tan humilde elenco, para representar el empeño de los onubenses por hacer grande esta Ciudad. Con la bendición del Santo Cristo de la Buena Muerte, Isabel Toscano rinde tributo al flamenco, poniendo su maestría al servicio de la educación. Su compás debe ser hoy rociero, al paso de Juan Gil Zamora que abre su pecho en esta mañana, para incorporar la de Huelva, a su Medalla de la Hermandad de Emigrantes, que en definitiva son la misma cosa, porque es imposible entender la una sin la otra. Pero no puede haber espectáculo en Huelva, sin Antonio Herrera y ‘La Moni’, para garantizar tolerancia y respeto, mientras que en manos del Club de mis amores, el Sporting de Huelva, vamos a dejar la ilusión, los sueños que parecen increíbles hasta que se hacen realidad. Esta es nuestra carta de presentación: Arte, Talento, Tradición, Duende, Compromiso, Solidaridad y Esperanza al servicio de los onubenses, para construir un destino que está en nuestras manos, porque todo es posible si remamos juntos en la misma dirección rumbo al Futuro de Huelva.

Excelentísimo Señor Alcalde de la Ciudad de Huelva, Don Gabriel Cruz Santana.
Dignísimas autoridades, señoras y señores, amigos y paisanos…
Onubenses todos:

Gracias. Gracias por concedernos el inmenso honor de portar esta Medalla, que refleja el emblema de Huelva que llevamos grabado en nuestro corazón. Para todos nosotros es un orgullo recibir esta distinción de la ciudad en la que hemos nacido, crecido y forjado una vida. Pero más que darles las gracias, nuestra intención hoy es demostrarles que estamos agradecidos y sellar nuestro compromiso de vivir agradeciendo a esta Ciudad.  Con este reconocimiento no se cierra una relación, porque al sentirnos agradecidos pretendemos mantenerla abierta y en constante evolución. Es un sentimiento auténtico y profundo, para salvaguardar esta energía y así poder vivir agradeciendo, manteniendo abiertas todas las puertas para seguir aportando y recibiendo a manos llenas, todo lo que los onubenses y Huelva nos ofrecen.

Admiro a los onubenses por el amor a sus profesiones, la entrega a los demás, el respeto al arte y la cultura y saber trasmitirla de generación en generación. Admiro a quienes luchan por los más desfavorecidos, a los que les prestan cobijo y los arrullan con cariño y sensibilidad. Admiro a las personas valientes que nunca dan nada por perdido y se crecen ante las dificultades. A los que tuvieron que emigrar un día y mirar hacia atrás con lágrimas en los ojos dejando lo que más querían en busca de un mundo mejor durante aquella época oscura, triste y ya lejana.

Admiro también a los colectivos que crecen cada día y se afanan en cuidar cada detalle, cada momento, no de una forma personal sino en beneficio de todos. Vecinos altruistas que creen firmemente en su trabajo y en lo que representan sus distintas asociaciones y entidades.

Admiro a Huelva y a los onubenses.

Es nuestro momento, porque nos encontramos ante un reto ilusionante. Debemos afrontar este nuevo año cargados de esperanza, de optimismo y confianza. Que sea un punto de partida para avanzar, para mirar hacia adelante, crecer y situar a Huelva en el lugar que merece.

Huelva es una ciudad vieja y sabia, pero también ambiciosa y activa. Contamos con un pasado histórico y cultural muy rico y debemos trabajar para tener un presente más dinámico y un futuro mejor.

Huelva es una ciudad por descubrir, tenemos el enorme defecto de no afianzar lo que tenemos, de no luchar por nuestras cosas. Huelva tiene un potencial enorme en cultura, en arte, en tradiciones, en turismo. Debemos creer más en lo que somos y en lo que tenemos.

Nuestra ciudad merece que tengamos una fe más fuerte en nuestras raíces, que seamos capaces de sacar nuestro orgullo para proyectarlo al resto de España, y más aún, al resto del Mundo.

Hay quienes nos califican de apáticos, pero hoy quiero ensalzar a los colectivos y personas que de manera individual sentimos una fuerza especial cuando salimos de casa para reivindicar cada rincón de nuestra ciudad.

Me gusta oír a mi madre cuando me cuenta las historias de la vieja Huelva, los lugares donde pasaba las tardes con su hermana, formando imágenes en mi cabeza que me permiten respirar esa ciudad desconocida para mí.

Ahora es momento de vivir el presente con firmeza, de abrir los ojos a la pluralidad. Necesitamos estar unidos, conscientes de que nadie es más fuerte por sí mismo que todos juntos. Necesitamos unos representantes que nos oigan, que ocupen los bancos de las plazas de cada barrio para reactivar esta ciudad que a ratos se queda parada, esperando tal vez una señal para continuar su camino diario.

Debemos sentir la emoción de lo onubense, la ilusión de trabajar duro cada día aunque pensemos que no vale la pena. Aunque creamos que nadie nos valora, porque sólo quienes no esperan nada a cambio, construyen en solidaridad.

Y nuestra ciudad es grande, mucho más de lo que podemos imaginar. Tan pequeña en extensión como grande en valores que nos hacen únicos, mágicos, diferentes y que nos deben motivar para aspirar a más.

El futuro es nuestro. Un futuro para recorrer por estas nuevas calles que hoy se otorgan, una senda con la impronta de personas, instituciones y colectivos que han dejado su huella en la ciudad.

Porque las personas somos el principal aval, el mejor activo, la mayor riqueza. El mejor instrumento que tiene esta ciudad para crecer y progresar. Los ciudadanos debemos dejar de ser espectadores, para convertirnos en protagonistas del desarrollo siendo partícipes de las decisiones que afectan a nuestra vida y nuestra ciudad.

Necesitamos confianza, trabajo, lucha e ilusión.

Y es aquí donde quiero referirme al Sporting Club de Huelva para contagiaros su coraje y su empeño porque los sueños están ahí y por muy lejanos que parezcan, si se desean con fuerza, se pueden conseguir.

Era muy pequeña cuando soñaba con jugar al fútbol, lo hacía en la Escuela, con mis hermanos; en el Instituto y más tarde en la Universidad de Huelva. Cada día crecía en mí el desencanto, por no poder practicar este deporte en una sociedad aún poco abierta a las diferencias. Hasta que un día, un grupo de onubenses, decidimos emprender esta lucha.

Hoy puedo decir que lo hemos conseguido. Han sido muchos años trabajando por la integración de la mujer en el deporte, por la igualdad, por el respeto. Educando en valores para inculcar esta forma de entender el deporte a todos los escalafones del Club.

Me siento orgullosa de cada jugadora y entrenador que se suben a un autobús para recorrer miles de kilómetros llevando el nombre de Huelva por toda España. En Mayo de 2015 obtuvimos el mayor logro de nuestra historia, ganar la Copa de Su Majestad La Reina, premio al esfuerzo, a la constancia, al trabajo, al sacrificio y a la humildad. Cuando nadie apostaba por nosotras, sacamos el orgullo onubense a relucir para demostrarle a toda España que cuando se cree en algo, se obtiene.

Aquella noche, cuando llegamos a Huelva, lloré de emoción junto a la afición, hasta que en el tumulto, distinguí a una niña pequeña, con su camiseta y sus coletas con lazos blanco y azul a juego, y entonces me vi a mí misma, y recordé mi sueño, el mismo que acabábamos de cumplir y desde entonces, no he dejado de sonreír.

Lo que era un imposible, se ha cumplido llegando a lo más alto de la máxima categoría del fútbol femenino. 2015 ha sido un año maravilloso e insuperable en lo deportivo porque además hemos visto ascender a Segunda División al filial y crecer a todos los escalafones que forman nuestra cantera.

Un deseo cumplido gracias al trabajo y sacrificio de los entrenadores, jugadoras, directivos y aficionados que se atrevieron a soñar.

Ahí está la clave, en soñar con una Huelva ambiciosa, capaz de alcanzar las metas más extraordinarias, pero sin olvidar en el camino a una cantera que en el caso de la ciudad son las familias más desfavorecidas, los desempleados, los jóvenes, nuestros vecinos más débiles. Ellos son parte del Equipo y por lo tanto, sin su progreso, sin su desarrollo, no puede haber pódium.

Cada nuevo objetivo, cada nueva intención, cada nuevo proyecto debe estar bien asentado sobre pilares de solidaridad, para levantar un futuro en el que todos nos podamos sentir protagonistas.

Y es que hoy no se puede subir a ninguna tribuna, aunque sea para celebrar un acto dichoso como el que nos ocupa, sin tener en cuenta el sufrimiento y la incertidumbre de los que menos tienen. No podemos celebrar este día sin llamar la atención y comprometernos firmemente a cambiar esta situación de flagrante injusticia, como primer objetivo común.

Y con este propósito quisiera concluir.

Recibir la Medalla de Huelva es una emoción enorme, casi inexplicable porque significa que tu ciudad te reconoce el trabajo, la dedicación, el empeño. Me siento orgullosa de cada persona de este Club que ha aportado su granito de arena para que esto sea así.

Quiero agradecer desde lo más profundo de nuestro corazón, esta medalla, la bandera de nuestra tierra. Esa que llevamos a gala con orgullo por toda España. La bandera en la que secamos las lágrimas de la derrota y besamos en las alegrías. Esa bandera que Isabel Toscano convierte en falda flamenca para envolverla de arte. La misma con la que ‘La Moni’ arrulla a cada persona necesitada, entregando la solidaridad onubense. Esa bandera que regresó a casa convertida en Emigrante, de la mano de Juan Gil Zamora para enseñarnos a respetar a las criaturas más nobles. Una bandera que se torna solemne cuando acompaña al Cristo de la Buena Muerte en su recorrido por nuestras calles, las calles que pintó José Caballero y que decoraron los escenarios del gran Pedro Reyes.

Y esa misma es la bandera que llevó en su corazón Jesús Hermida, Pedro Naranjo, Ángel Muriel, Charles Adam, los hermanos del Santo Entierro y tantos maestros que han dejado lo mejor de sus vidas en las generaciones de Huelva.

Gracias a la ciudad, a los onubenses y a toda la Corporación Municipal por este reconocimiento y en especial, desde el cariño, gracias al alcalde de esta ciudad, mi amigo Gabriel Cruz, al que admiro profundamente, respeto y sobre todo aprecio.

Gracias por haberme permitido, por dejar al Sporting Club de Huelva, vivir este momento excepcional junto a este extraordinario elenco de onubenses.

Para nuestro alcalde, nuestros concejales y nuestros vecinos, vaya el agradecimiento más profundo por este reconocimiento que nos compromete ya para siempre con esta ciudad, quedando a disposición de Huelva y los onubenses.

De corazón, muchas gracias.”

One Response to Recibió la Medalla de Huelva

  1. Muchas Felicidades por la Medalla de Huelva y por el gran discurso como portadora de los homejadeados. Que bien y que bonito me ha encantado.

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