Temor en las zonas mineras de Huelva ante el posible ‘efecto dominó’ que podría generar el cierre de Aguablanca

La Junta de Andalucía matiza que los proyectos dependen de inversiones privadas y del precio de las materias primas

Mina de Aguablanca.

Mina de Aguablanca.

El anuncio del cierre de la mina de Aguablanca, que aunque localizada en el término pacense de Monesterio tiene un efecto negativo en el empleo en localidades de Huelva como Santa Olalla del Cala y Cala, no sólo preocupa por sus consecuencias económicas más inmediatas sino también por el posible efecto contagio que pudiera suponer para otros proyectos mineros en proyecto, como el que hay previsto en Cala.

Cabe recordar que la mina de Cala se cerró en 2009. Su última propietaria fue la empresa Prerreducidos Integrados del Suroeste de España (Presur) y llegó a dar empleo a una plantilla de 200 trabajadores. De la corta de Cala se extrae hierro, cobre y magnetita.

Sobre este temor existente en Cala, el delegado del Gobierno en Huelva, Juan José Romero, ha manifestado este lunes que confía en que “no haya un efecto contagio”. Romero ha explicado que el sector minero está sujeto a “los precios de los metales, las condiciones medioambientales y a las inversiones privadas”. No obstante, ha subrayado que “desde la Junta estamos intentando favorecer” los proyectos, “para que dentro de toda la legalidad vigente”, salgan adelante.

Sin embargo, ha precisado que el impulso definitivo de los proyectos depende de las inversiones y decisiones empresariales, pero ha resaltado que “por parte de la Junta de Andalucía no va a quedar para dar el apoyo necesario y que salgan adelante”.

APOYO A LA JUNTA DE EXTREMADURA

Sobre el cierre de Aguablanca, Romero ha lamentado la “decisión empresarial” del cierre de la mina, al tiempo que ha dejado clara la disposición de la administración regional andaluza de aportar a la Junta de Extremadura todo el conocimiento de la Junta de Andalucía sobre el sector minero por si puede servir de ayuda.

A preguntas de los periodistas sobre este tema, ha expresado su pesar por esta “decisión empresarial” por la pérdida de empleo que conlleva y que tiene su repercusión en Huelva, siendo las localidades de Santa Olalla del Cala y Cala las más afectadas.

“Estaremos en contacto con la Junta de Extremadura para aportar todo lo que podamos sobre el sector minero”, ha enfatizado Romero, que ha recordado el trabajo realizado en este sector en la provincia donde hay “cuatro empresas activas, un número importante de proyectos de investigación realizándose y otros proyectos a expensas de ser adjudicados”.

Tras remarcar que desde la Junta de Andalucía se ha impulsado la actividad minera, el delegado ha apuntado la voluntad de la administración para aportar “todo lo que podamos” a la Junta de Extremadura en las negociaciones que ésta intentará llevar a cabo para posibilitar “una retrocesión de esta decisión”, ha dicho.

“Estamos dispuestos para lo que la Junta de Extremadura convoque”, ha agregado el delegado, que ha incidido en que lamenta “esta decisión empresarial” que se pone sobre la mesa por “motivos empresariales y deja fuera del margen el tema social, como el empleo que se destruye en el norte de la provincia” de Huelva.

 

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