TERETES.
Culturistas en la gala de los Goya.
[Paco Velasco]

Paco VelascoY yo que pensaba que Vargas Llosa era un hombre culto. O que lo era García Márquez. O Javier Marías. O Fernán Gómez, Umbral, Cela y un largo etcétera de personalidades de lengua española. Y qué decir de los grandes autores en lengua no castellana. Me equivocaba. En realidad, arrastro mi error desde tiempo atrás.

Los nombrados y los relegados a la condición de etcéteras son gente culta pero de muy limitadas dimensiones. Cultos, lo que se dice cultos, los actores del cine español. Cultas de verdad, las actrices de la filmografía patria. Al lado de unos y otras palidecen desde Cervantes hasta Juan Ramón o Miguel Hernández.

La gala anual de los Goya nos regala a los españolitos ignorantes y catetos, cada año, y van para tres décadas, la visión escenificada de un auditorio que se autoencandila a causa de los destellos miríficos de los potentes chorros de luz que emiten estos gigantescos cineastas de este país. Se nos ofrecen como constelaciones de estrellas cuyo fulgor deslumbra al vulgo, poca cosa, que contempla el espectáculo a través de la televisión. Su imagen de vía láctea conduce al pueblo español por la senda de la aproximación a sus inasequibles veredas intelectuales.

Ocurre que, a veces, algún astro de galaxia distante como lo es el incomparable Bardem, seguido de sus esplendorosos cometas familiares, nos ilumina el espacio mistérico de su progresía bendita. Uno, que ha visto los resúmenes del certamen, contempla, embobado, su rostro de supermán de la izquierda y acaba rendido a sus pies, atrapado en la red invisible de las dotes de semejante campeón de las subvenciones estatales. Y si, además, se deja fotografiar ataviado con su esmoquin y su pajarita de conspicuo, servicial y honrado camarero de bodas y celebraciones, es que las lágrimas asoman, incontenidas e incontenibles, ante el carisma popular del héroe semidiós. A su lado, el mismo Shakespeare se avergüenza de su Hamlet, de su Ricardo III y de toda su producción literaria.

Y si en lugar de Bardem, alguna compañera de profesión que ha sido premiada con el “cabezón”, se presenta entre lágrimas ante los asistentes al descomunal evento, entonces es que los nervios me traicionan y, contrito y confuso, abandono mi sillón de burgués asqueroso porque escuchar de sus labios que la emérita señora dedica su distinción a los más desfavorecidos, revoluciona de tal manera mi víscera cardial, que es más que probable que un espasmo acabe con mi vida de paria. Se pueda llamar Natalia, apellidar Verdú o ser la novia del que se avecina o la amante del cuéntame.

Servidor, que creía ser persona ligeramente instruida, se rinde ante el encanto de este elitista ejército de la cultura más ingente que se ha conocido a lo largo de nuestra historia.  Unamuno, ese desconocido, escribió alguna vez que antes que proclamar la libertad de pensar, es necesario dar pensamiento. Qué tontería la del rector salmantino. De la misma forma que hay gente sin ideas, no cabe la posibilidad de que haya ideas sin gente. Eso sí, las ideas de los prebostes de la cultura de los Goya no han de discutirse. Son dogmas que jamás estarán al alcance del común porque si el supremo fin de la cultura es la sencillez, la identificación de estas estrellas con la modestia de las divinidades del celuloide es prácticamente imposible.

Claro, si es que confunden cultura con cultureta y cultos con culturistas. Al cabo, acaban estrellados en la realidad de los cines vacíos y de las taquillas engordadas, salvo que se trate del nuevo landismo –tan denostado por ellos- materializado en los “nosecuantos” patronímicos de la ultranación vasca y de la supernación catalana. Por cierto, voto a Dani Rovira como la luz emergente que convertirá a López Vázquez en una caricatura de mi distinguida señorita. Qué cultura, qué chispa, que talento, qué oportunidad… de no parecerse a Plutón. Ay. Cuánto cómico metido a político y cuánto político haciendo el titiritero. Ni siquiera culturistas. Simples turistas de prospecto.

2 Responses to TERETES.
Culturistas en la gala de los Goya.
[Paco Velasco]

  1. Aurelio Pino Domínguez

    La 30 Gala de los Premios Goya, se cierran en dos, como los Mandamientos: Dani Rovira y Vargas Llosa (y su amor Preyssler). Lo demás sería buena para un guión a lo “landismo” para relatar el porqué, el cómo y el cuando de tanto “culto” haciendo culto a tanto inculto. Algunos de los actores y actrices hay que reconocerles aptitudes para la escena y nada más. Tienen su auto estima muy alta y se auto proclaman “progres”, “reserva de la cultura” y varios tópicos más. Me sigo quedando con Dani Rovira, que por lo menos es simpático y locuaz.

  2. No se puede decir más claro, pero ojo que todavía un “progre” te llama “facha” por hacer una crítica REAL de lo que sucede en este país de culturetas, como bien les llamas. Y Barden, ese superman de la izquierda pro-palestina, que vive en la cuna del capitalismo y lleva a dar a luz a su mujer a un hospital Judio, de los más caros del mundo…. Totalmente coherentes. Pero como siempre tendrá españolitos que les aplaudan, aunque este muertos de hambre, pues tenemos lo que nos merecemos

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