Beturia cumple 23 años

La entidad supramunicipal del Andévalo afronta nuevas líneas estratégicas poniendo el acento en el empleo

Mancomunidad Beturia 2 Mancomunidad BeturiaEl 23 de febrero de 1993 se publicaron en el boletín oficial de la provincia de Huelva los primeros estatutos de la Mancomunidad de Municipios Beturia. Esa fue, por tanto, la fecha que quedó registrada como el nacimiento oficial de esta entidad de carácter supramunicipal. Aunque verdaderamente habría que remontarse unos años antes, a finales de la década de los ochenta, para comprender el nacimiento de Beturia. En aquellos años, tras la construcción y puesta en funcionamiento del embalse del Chanza, varios ayuntamientos de la comarca, entre los que se encontraban Cartaya, San Bartolomé de la Torre, Villablanca y Villanueva de los Castillejos, se unieron para conseguir que los terrenos agrícolas de secano que quedaron al norte del canal del Chanza pasasen a ser zona regable. Tras varios años de duro trabajo entre los ayuntamientos y los agricultores de la zona se consiguió uno de los mayores logros históricos de la comarca: la puesta en funcionamiento de los regadíos del Sur Andévalo.

El éxito de este trabajo de cooperación territorial llevó a la decisión estratégica de darle estabilidad y permanencia a este modelo de cooperación entre municipios para seguir abordando retos comunes. Fue así como a los anteriores municipios se unieron los de El Almendro, El Granado, San Silvestre de Guzmán y Sanlúcar de Guadiana para terminar conformando la Mancomunidad de Municipios Beturia tal y como hoy se conoce.

Desde un primer momento se optó por orientar el ámbito competencial de la mancomunidad al Desarrollo Local con el objetivo general de llevar a cabo a nivel comarcal todas las iniciativas posibles de desarrollo económico, social y cultural de los municipios mancomunados.

A lo largo de estos años han sido muchos los proyectos puestos en marcha en múltiples materias tales como la agricultura, el medio ambiente, el turismo o las energías renovables. Todo ello con el acento siempre puesto en el acompañamiento a las nuevas iniciativas empresariales, en el fomento del emprendimiento en la comarca y en la capacitación de los diferentes colectivos, especialmente en el caso de la mujer y los jóvenes.

El trabajo a lo largo de estos años de la mancomunidad también se ha traducido en una mejora importante en las infraestructuras públicas y las dotaciones municipales. La construcción de pabellones polideportivos cubiertos, piscinas públicas, centros públicos de acceso a internet, la adecuación de parques y jardines o la rehabilitación de edificios singulares son ejemplos de estos avances en la mejora de los equipamientos públicos locales.

De entre las actuaciones puestas en marcha en los últimos años es de destacar la apuesta decidida de la Mancomunidad, a través de su empresa pública EDIA, por acometer desde la perspectiva pública y local la gestión del servicio de Ayuda a Domicilio para personas en situación de dependencia, un servicio que ha supuesto el mantenimiento de una plantilla media de más de 500 auxiliares y la prestación de un servicio de más de 60.000 horas mensuales a miles de familias onubenses.

También hay que destacar que, gracias a las propuestas y a la labor e impulso de la Mancomunidad, otras administraciones públicas de rango superior han acometido proyectos muy importantes en la comarca tales como determinadas obras de regadío o mejoras en la red carreteras y en la red de caminos públicos, entre otros. Asimismo, desde Beturia se ha impulsado igualmente que empresas privadas se hayan instalado en el territorio, generando así riqueza y empleo, como es el caso de la fábrica de García Carrión en Villanueva de los Castillejos o los numerosos parques eólicos que existen, no ya en los municipios de Beturia, sino en el resto de la comarca del Andévalo.

Pero sin duda, lo más importante, el resultado más positivo, aunque a veces pueda pasar desapercibido, ha sido el crear un punto de encuentro estable, un foro de debate permanente, entre los diferentes pueblos, donde discutir sobre los problemas del territorio y donde poder intercambiar conocimientos y experiencias entre todos de cara a poder acometer soluciones y de aprovechar las oportunidades de la comarca. Esta tarea es además constante en el tiempo. Es por ello que, de cara al futuro a medio y largo plazo, y tras la situación de crisis económica y teniendo en cuenta los diferentes cambios normativos que se han producido en los últimos años, la Mancomunidad se plantea afrontar un nuevo horizonte con la elaboración de unas nuevas líneas estratégicas que permitan seguir trabajando y haciendo frente a los problemas y los retos de la comarca, poniendo el acento en el empleo de sus ciudadanos y en la diversificación económica y la creación de riqueza necesaria para ello, siempre con unas bases sólidas y pensando a largo plazo, y por tanto respetando y poniendo en valor sus componentes medioambientales, sociales y culturales, para que el territorio rural siga siendo un espacio de progreso y de calidad de vida.

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