Hay más de una cuesta de enero

Aracena es uno de los destinos en la Sierra de Huelva favoritos para pasar las vacaciones de Semana Santa.

Aracena es uno de los destinos en la Sierra de Huelva favoritos para pasar las vacaciones de Semana Santa.

Parece que fue ayer cuando estábamos brindando en las calles de Huelva por la llegada del nuevo año y nos encontramos, como quien no quiere la cosa, con dos meses menos en el calendario, con los Carnavales acabados y con la Semana Santa a la vuelta de la esquina.

Han sido dos meses en los que nos hemos apretado el cinturón y en los que hemos tenido que ir pagando los muchos gastos que se ocasionan con motivo de las fiestas navideñas y también afrontar los imprevistos que surgen en cualquier familia: el niño que necesita renovar parte del material escolar, las nuevas gafas que hay que comprar tras pasar revisión en el oculista, lo que hemos tenido que pagar en el taller para poner el coche al día y pasar la ITV o la rotura de cualquiera de los electrodomésticos de la cocina.

Para sufragar el pago de estas emergencias económicas, se crearon hace un lustro un producto financiero que reduce la gestión y permite acceder de la manera más rápida al crédito: los minipréstamos. Se trata de créditos urgentes que posibilitan el acceso a una manera rápida de financiación, en tan sólo unos minutos el trámite estará terminado de manera online y el solicitante podrá acceder a importes de crédito no superiores a 600 euros que devolver en un máximo de 30 días. A pesar de la velocidad de tramitación, la recomendación general es no abusar de este tipo de producto crediticio ya que sus intereses son elevador y sólo deben ser empleados para cubrir necesidades puntuales de liquidez.

Pero hablar sólo de la cuesta de enero se hace complicado, porque todo el año es una gran cuesta que hay que ir subiendo, con esfuerzo, pero sabiendo que al final acabaremos llegando si hacemos bien las cosas y sabemos utilizar todas las armas que las nuevas tecnologías y modernas empresas financieras ponen a nuestra disposición.

Falta poco menos de un mes para la Semana Santa y las primeras minivacaciones del año están como quien dice ahí, cerca, muy cerca. Ha llegado el momento de organizar ese viaje, corto si se quiere, pero que nos ayudará a desconectar del duro día a día. O bien, lo que queremos es renovar la ropa de cara a la nueva temporada de primavera, o simplemente cumplir con algo tan onubense como estrenar en el Domingo de Ramos, que ya se sabe lo que dice el refrán: ‘en Domingo de Ramos, quien no estrena o no tiene pies o no tiene manos’.

Nos encontramos por tanto a poco de comenzar otra cuesta, en este caso de marzo, por ser la Semana Santa en ese mes, y es más que posible que precisemos otro empujoncito, otra ayudita, que haga posible conjugar nuestros sueños con la realidad más próxima que estamos a punto de tocar con los dedos.

Descartado está el ir a un banco tradicional a pedir un préstamo, algo impensable, tanto por el escaso crédito que dan las entidades bancarias como por los muchos impedimentos que nos ponen. Así es que ha llegado el momento en volver a utilizar el consejo que nos dio aquel amigo antes de las fiestas navideñas y que tan bien nos ha ido.

Sin duda alguna, los créditos urgentes posibilitan el acceso a una manera rápida de financiación. Sin grandes esperas, todo a un clic del ordenador y con la seguridad de que seremos nosotros los qué digamos en qué condiciones podemos afrontar su pago de una manera fácil y asequible a nuestros ingresos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *