Desventajas de los préstamos rápidos y minicréditos

Préstamos rápidos y minicréditosLos préstamos rápidos pueden ser una solución para una situación apurada en una ocasión muy puntual. Sin embargo, por regla general, son instrumentos de financiación mucho más costosos que la media de otras alternativas, como los préstamos bancarios.

Conviene, por lo tanto, conocer las desventajas de los créditos rápidos antes de decidir solicitar uno. Además, tal y como veremos a continuación, existen diferencias bastante sustanciales entre unos créditos rápidos y otros; por lo que es fundamental escoger con un completo conocimiento de la oferta presente en el mercado.

A continuación enumeramos los principales puntos negativos de los préstamos rápidos:

Los intereses están muy por encima de la media

A nadie se le escapa que los intereses establecidos por las entidades que otorgan créditos urgentes son extraordinariamente altos. La horquilla de intereses oscila de forma muy amplia entre mínimos en torno al 20% TAE y máximos de hasta 4.000% TAE en el caso de los minicréditos rápidos online de pequeñas cantidades. La situación se agrava aún más en los casos en los que se incurre en demora. Llegado ese punto, se produce un efecto de interés acumulado, el cual implica que, no sólo pagamos intereses sobre el capital que se nos ha prestado, sino también sobre los intereses que hemos dejado de pagar a tiempo. Es más, muchos contratos establecen que los intereses ocasionados por la mora son aún más elevados que los propios del préstamo. El resultado es una “bola de nieve” que no para de crecer peligrosamente.

De hecho, en una reciente resolución del Tribunal Supremo, este tipo de condiciones abusivas podrían ser contrarias a la ley, en cuyo caso los contratos deberían ser anulados. A la espera de que este tipo de decisiones judiciales se materialicen de forma generalizada, lo más recomendable es ser plenamente consciente de los intereses que se van a pagar por la cantidad solicitada.

No son tan fáciles de conseguir

Aunque, a priori, las entidades que ofrecen créditos rápidos utilizan eslóganes promocionales que dan a entender grandes facilidades de financiación, lo cierto es que, de acuerdo con cifras ofrecidas por la propia AEMIP (Asociación Española de Microcréditos), el 70% de las solicitudes son rechazadas porque sus solicitantes no cumplen los requisitos mínimos de solvencia económica para garantizar la viabilidad del crédito.

Las mayores cantidades implican condiciones más exigentes

En relación con lo anteriormente expuesto, también debe destacarse que los préstamos rápidos que implican la concesión de cantidades elevadas -esto es, por encima de los 3.000 euros- suelen exigir la presentación de avales o contar con una nómina, pensión o ingreso acreditable. En ese sentido, comienzan a parecerse mucho más a los préstamos bancarios ordinarios.

Los morosos tienen pocas opciones de conseguir un préstamo rápido

En caso de figurar en las listas de morosos como ASNEF o RAI, las posibilidades de obtener un crédito rápido se reducen drásticamente. Sí es cierto que existen algunas alternativas para obtener préstamos con Asnef en el mercado online, pero no es menos cierto que están reservadas a casos bastante excepcionales, en los que la persona en cuestión puede demostrar su solvencia económica pese a figurar como moroso en un registro público.

Desinformación durante el proceso de contratación

Éste es un rasgo común en la gran parte de los créditos rápidos. Si bien los reclamos publicitarios utilizados suelen dar a entender considerables facilidades para obtener dinero y devolverlo posteriormente, lo cierto es que determinadas condiciones no son expuestas de forma tan llamativa. Al contrario, a menudo, encontrar información detallada sobre las condiciones a las que nos estamos sometiendo puede convertirse en todo un ejercicio de investigación y búsqueda. Las sorpresas suelen llegar tiempo después cuando nos percatamos de los intereses que aún tenemos que pagar.

Imposibilidad de desistir en el plazo establecido por la ley

Aunque lo normal cuando se pide un crédito rápido es necesitarlo de forma urgente y definitiva, puede darse la circunstancia de que de forma repentina decidamos desistir. Pudiera ser que hubiésemos encontrado un préstamos en mejores condiciones o bien que hubiésemos logrado los fondos de cualquier otra manera. Por desgracia, muchos de los contratos de los créditos rápidos excluyen la posibilidad de desistir en el plazo mínimo establecido por la ley. Es decir, que tendremos que pagar los intereses de una forma u otra. Este tipo de cláusulas pueden ser fácilmente declaradas nulas por un tribunal, pero el proceso que esto implica podría convertirse en un gran y costosa pesadilla burocrática que nos evitaremos si, sencillamente, no solicitamos el crédito en un primer momento.

Informarnos bien antes de contratar un préstamo rápido

La conclusión que bien podríamos sacar de este análisis de las desventajas de los créditos rápidos es que no todo lo que reluce es oro. Después de todo, el atractivo de los créditos rápidos debe ser siempre sopesado con sus inconvenientes. Sólo tras comprobar todas las opciones disponibles y sopesar los riesgos, estaremos en condiciones de decidir si contratamos un préstamo rápido.

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