TERETES.
Terroristas y dialéctica.
[Paco Velasco]

Paco Velasco(Texto: Paco Velasco) La dialéctica del silencio: la existencia de Molenbeek. La dialéctica de las bombas: la matanza en la Bruselas de Molenbeek. La dialéctica del odio: las alusiones a la guerra de Irak en el seno de Molenbeek.  La dialéctica del fraude: las críticas al pacto contra el yihadismo, que se esconde en Molenbeek. La dialéctica de la repugnancia: los molenbeek internos de ciertos podemitas y afines que llevan el Pisuerga a la cloaca de su mala conciencia. La dialéctica de la venganza sin base: Molenbeek es una cantera islamista. La dialéctica de la confusión institucional: los servicios secretos son públicos en Molenbeek.

La dialéctica es un arma letal tan poderosa como los cinturones de bombas de los terroristas. Quienes esgrimen que el 45% de desempleo en Molenbeek explica el granero de asesinos en ese distrito, no conocen el porcentaje de paro juvenil en Andalucía. Decir, como Santisteve, alcalde de Zaragoza, que la masacre belga “nos vuelve la violencia que hemos contribuido a sembrar en el mundo”, es una afilada daga en el cuello de los belgas que no se enfrentaron a Sadam Husseim. Afirmar, como hacen determinados sujetos de Podemos Pamplona, que condenar el atentado del aeropuerto y del metro es ”propio del lenguaje punitivo de la derecha, de los jueces o de la religión”, es prender fuego en el combustible vertido sobre los niños indefensos de cualquier lugar del mundo. Argumentar, cual es el caso de Podemos Navarra, que se niegan a firmar un documento de condena de la barbarie “porque en el texto del manifiesto aparecía la bandera de España”, hiere la sensibilidad de la gente de bien que formamos parte de esta nación.

La dialéctica hegeliana es una avalancha de sucio barro cuando es interpretada por fulanos que consideran la tesis propia como verdad frente a la mentirosa antítesis ajena y culminan el silogismo del esperpento en una síntesis de caos y desorden generalizados. Si Pablo Iglesias descarta firmar el pacto antiyihadista porque no se identifica con los valores europeos y occidentales del mismo, qué puñetas persigue enviando observadores al mismo. En cuyo caso, dónde quiere conducir, aparte de a Venezuela y a Irán, al pueblo español. O es que el Gran Señor de Podemos sigue la corriente de los fundamentalistas valencianos de Compromís que aseguran que el pacto contra la Yihad contiene elementos xenófobos. La dialéctica de la tesis única y del pensamiento solitario que se basa en el auge populista y en la explosión de las inseguridades, hiere, hasta lo más profundo, el corazón del espíritu de Europa. Una Europa que, por evitar dos conflictos bélicos, padeció sendas guerras mundiales y que, por desechar una nueva conflagración universal, se agarra al clavo ardiente del terrorismo global.

La dialéctica no se puede entender como una comunión de lo físico con lo moral. El fuego, el aire, el agua y la tierra son movidas por el amor y el odio. Eros y Tanathos se disputan el protagonismo de la discordia. Si se niega el diálogo, el diálogo sincero, y se pierde el uso de la palabra como ejemplo, nos subimos en el cohete de la desmesura y lanzamos los misiles Topol M de la más vil violencia. Se llega al paroxismo cuando a un conferenciante que diserta sobre el cáncer de huesos, el moderador advierte al auditorio que se trata de un decidido defensor de la derecha, o de la izquierda, política. Si es de derechas, se presumirá que su interés es marcadamente capitalista y privatizador. Si de izquierdas, ojo, que su discurso está plagado de negros agujeros filocomunistas. Los avances sobre la enfermedad nada importan.

Y es que las fuerzas reaccionarias de los podemitas extremos y de los nazis renacidos esgrimen la dialéctica para torturar la razón y el sentido común de los hombres de ciencia y de los filósofos de los países occidentales. De los occidentales. Como Bélgica, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña o, todavía, España.

 

2 Responses to TERETES.
Terroristas y dialéctica.
[Paco Velasco]

  1. De acuerdo con Julio. Un artículo valiente y bien escrito.

  2. Memorable.Es de agradecer la lucidez frente al terror y frente a tanto elemento tóxico.

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