VENTANA DEL AIRE.
Documentales.
[Juan Andivia]

juan andivia(Texto: Juan Andivia Gómez) En los países más católicos o de creencias más sencillas, especialmente en el centro y el sur de América, los jueves y viernes santos es casi preceptivo ver películas de o sobre la pasión de Cristo. Aquí, alternamos alguna de ellas con el granhermano de turno, lo que demuestra tanto una falta de respeto hacia los creyentes como un detalle de tolerancia de estos hacia los que no lo son: Cuestión de puntos de vista.

Se podría pensar, incluso, que en esta variedad reside la práctica de un verdadero estado no confesional.

Lo que no parece tan normal es que algunos doctorcillos americanos (estos, del norte) aprovechen sus escasos conocimientos de la Biblia, mezclados con la osadía del investigador joven o la infertilidad del mayor para darnos datos nuevos sobre el sudario, la sábana santa, la resurrección o la familia de Jesús. Es como si produjéramos un reportaje sobre las dentaduras en el que no apareciese ningún dentista y cuyo guion hubiera sido redactado por los integrantes de una comunidad sin mandíbulas inferiores. En las perpetraciones televisivas a las que me refiero no opina ningún teólogo, pero sí muchos profesores y profesoras de la universidad de Fountain Hills, por ejemplo (si tuviera).

En realidad, la falta de rigor intelectual es una característica de la mayoría de los medios, pero no estaría de más advertir que lo que se expone es únicamente la versión, asociada tantas veces a otros intereses, de unos señores de competencias no demostradas en la materia. Vamos, como ocurre en cualquiera de nuestras tertulias de radio o de televisión.
Como dicen que decía Salvador Dalí : “Lo importante es que hablen de uno, aunque sea bien”. Así que, viéndolo de esta manera, mejor es dedicar una semana a recordar, sentir, descansar, desconectar, o lo que cada uno pueda o desee, que montar una fantochada de procesiones laicas.

Y si para conservar lo que bien está y se disfruta hay que admitir estupideces varias en las programaciones, pues bueno; al fin y al cabo es lo que venimos haciendo durante todo el año.

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