DESDE MI CABINA.
Un amargo Rocío.
[Paco Morán]

Mi abuelo decía que cuando algo temes es porque algo mal has hecho. Y también decía que quien huye es que no tiene la conciencia tranquila.

Y es que las miradas de miles de onubenses están puestas en la sombra del secuestrador del Decano. Un secuestro que tiene a tres cómplices y uno de ellos le habría las puertas de su casa, para darle un festín al secuestrador del Recre en el que no faltó el ron y el whisky. Una casa en la aldea de El Rocío ubicada en una calle cuyo nombre representa a nuestra ave más ibérica.
En este mundo de la modernidad y de los avances tecnológicos, Comas tiene sobre él, las cámaras humanas de los ojos de miles de onubenses que le vigilan de forma permanente.
Cada vez que pisa Huelva, es increíble como vuelan las noticias del lugar en el que está. Tan es así, que ya es una realidad de que ha cogido miedo. Sus cómplices están en la misma situación, y dentro de 39 días cuando llegue la romería de El Rocío, mucho me temo que los inquilinos de la famosa casa, digan que si no se soluciona el problema del Recre no sería conveniente invitar a su dueño.
Comas fue visto este sábado en la casa que Antonio Martín y unos amigos tienen alquilada en El Rocío. La información que dábamos en Antena Huelva Radio corrió como la pólvora.
A medida que la noticia se iba extendiendo como una mancha de aceite en el agua, ambos decidieron marchar cuando llegó el domingo por la mañana temiendo que una representación de recreativistas se instalara allí y gritaran su marcha de Huelva.
También tuvo repercusión la foto del BMW que Comas compró una vez acabó el convenio que esta firma tenía con el Recre. Después de esa cesión de coches que BMW hizo en otras temporadas, Comas decidió quedarse con uno de ellos a buen precio. Esa foto del coche en la puerta de la casa fue la prueba que nos puso en alerta de su presencia en El Rocío.
Pero previamente se había dejado pedir seis millones de euros para liberar al Decano de sus garras, un dinero excesivo para un rescate que todos los recreativistas desean ver hecho realidad cuanto antes. Pero lo malo de esta espera es que llegará a desesperar a todos porque el secuestrador no soltará a su presa mientras no le pongan dinero encima de la mesa.
Llega otra semana en la que probablemente se dé un paso más en la oferta. Pero de la misma manera digo lo que siempre digo: o a Comas se le pone dinero encima de la mesa, o jamás sacará al Decano de zulo, lugar en el que acabará muriendo por inanición cuando llegue el mes de junio.

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