Carta al director: Impuestos mínimos para las grandes empresas en Cartaya

(Texto: Izquierda Unida Cartaya) ICAR-PP-PA ha rechazado, con la abstención del PSOE, la moción presentada por Izquierda Unida para subir moderadamente el mínimo nivel impositivo que disfrutan las grandes empresas del municipio, aquellas que facturan más de un millón de euros anuales. Durante el debate de la moción, IU se quedó sola defendiendo una mayor justicia fiscal en Cartaya, reclamando solidaridad y responsabilidad social a las grandes empresas. Sólo IU defendió que si se pide tanto esfuerzo a familias y PYMES subiendo casi al máximo sus impuestos, ¿por qué no pedirlo también a las grandes empresas, que en Cartaya tributan cantidades ridículas en relación con sus beneficios?

En Cartaya, los trabajadores, parados, pequeños empresarios y autónomos soportan los impuestos más elevados y uno de los sistemas tributarios más injustos y menos progresivos de los posibles. El ciudadano medio y la pequeña empresa tributan casi el máximo permitido legalmente, mientras las grandes empresas aportan cantidades irrisorias por el pago del IAE o del IBI.

Al contrario que el Ayuntamiento de Cartaya, consistorios como el de Córdoba o Dos Hermanas (Sevilla) han introducido cambios en el IBI o el Impuesto de Actividades Económicas para que pague más quien más tiene. Esas políticas alivian la carga fiscal que soporta la mayoría de la población aumentando hasta niveles más justos la aportación de las grandes empresas a las arcas municipales.

IU ofrecía un procedimiento sencillo para impedir que las grandes empresas continúen escaqueándose fiscalmente y arrimen el hombro: introducir los conocidos como coeficiente de situación del IAE y tipos diferenciados del IBI, que se aplican a empresas con facturación o propiedades con valor superior al millón de euros. En Cartaya existen grandes hipermercados, estaciones de servicio, entidades financieras u hoteles que facturan cantidades millonarias y deberían contribuir de forma más justa al desarrollo socio-económico del municipio en el que obtienen sus beneficios.

En Cartaya nunca se han regulado estos coeficientes del IAE y el IBI, facilitándose que pague más quien menos tiene. Aquí los sacrificios para salir de la crisis y salvar las cuentas municipales los hace la gente común, no quienes más beneficios obtienen por su actividad empresarial. En la moción rechazada por el gobierno local, IU proponía que se regularan ya estos coeficientes para establecer impuestos más justos, solidarios y eficientes. La aprobación de esta moción hubiera tenido como consecuencia directa un aumento de la recaudación, que podría haberse dedicado a la mejora de la situación de las familias más desfavorecidas del municipio.

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