El Molino del Pintado de Ayamonte se llena de actividades en primavera

ambiente del salon. clase de zumba Quique Martin.(Texto y fotos: José Luis Rúa) La cita ya es obligada, en torno al Molino del Pintado a principio de cada mes, se vuelcan como sin quererlo, actividades de todo tipo capaces de atraer a la gente y darle la posibilidad de disfrutar de aquello que más pueda agradarle. Y este mes de abril no podía ser distinto, había que aprovechar ese buen tiempo aunque barruntara lluvia por alguno de los costados, para sacar a la marisma alguna que otra sensación con encanto.

En el plano de siempre, respecto a su razón de ser, el mercadillo de artesanía y segunda mano con sus puestos de siempre, aunque a decir verdad, muchos menos que en otras ocasiones. Luego una garbanzada a beneficio de la asociación de la lucha contra el cáncer. No muy lejos de allí Tere Pedregosa y su escuela de zumba y alternando en música y sonido, Javier Reyes Yatapapuani interpretando los sonidos clásicos de décadas pasadas.

Y como viene siendo habitual desde el primer mercadillo que se abrió hace un par de años, los Poetas del Guadiana ofrecieron las últimas creaciones de los autores no solo del Bajo Guadiana, sino sencillamente de quienes se sienten creadores. Para esta ocasión fue Clemen Esteban la encargada de presentar a una compañera de oficio, la portuguesa Fátima Valentim, autora de un libro de cuentos infantiles “En busca de la libertad”, ilustrado de manera importante por Nuno Rufino. Una manera a forma de juego donde los más pequeños investigan en el concepto de libertad. Magnífica idea y magnifico recurso didáctico.

A continuación se presentó por parte de Antonio Miravent el poemario que recoge la creación poética más novedosa de la frontera hispano-lusa. “ Poesía Joven del Bajo Guadiana”, donde se nos muestran los poemas recientes de autores Isabel Martin, María Martin, Quique Martin Adonaí Segura o Ana Francisco, Graciela Costa, Marta Neves o Verá Andres entre otros tantos. Sin embargo por razones de estudio solamente pudieron leer alguno de sus poemas, Ana Francisco y Quique Martin, acompañados por Ana Ontiveros y Liah Nanami. Un poemario que ya había sido presentado en distintos puntos de Huelva y Portugal, pero que en el Molino del Pintado, es como darle un baño de sensaciones distintas.

Como siempre, el punto final de estos encuentros poéticos gira en torno a la firma de libros por parte de sus autores, a las conversaciones y proyectos o a las propuestas que se ofrecen para nuevas actividades poéticas o, sencillamente, para darle una satisfacción al cuerpo y ofrecerle una bebida que venga a paliar la sequedad de garganta y ese calor incipiente que asoma un poco más allá de la marisma.

 

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