Arquitectos apuesta por la recuperación de Huelva como ciudad histórica

(Texto: Dpto. Actividades Culturales)  El pasado viernes se produjo de nuevo otro irreparable atentado contra el Patrimonio Arqueológico, Histórico y Cultural de la ciudad de Huelva. Otra lamentable pérdida en el Yacimiento La Orden-El Seminario, que ha supuesto la ruptura de más estructuras arqueológicas, es incomprensible e intolerable, máxime tras los hechos acaecidos a lo largo del pasado mes de enero.

Desde el Colegio de Arquitectos llevamos mucho tiempo advirtiendo a la administración y a toda la sociedad civil, de los riesgos que albergaba desarrollar una actividad como el mercadillo en una ubicación de tan alto valor arqueológico. Mantener una actividad ambulante que provoca agresiones semanales sobre un espacio tan sensible es una irresponsabilidad. Es necesario reubicar este tipo de actividades en espacios habilitados para ello, dotados de un transporte público adecuado y regulados por una ordenanza que habría de revisarse, pues a día de hoy no contempla alusiones al tema arqueológico de forma expresa para la prohibición de ciertas actuaciones. Aunque la verdadera solución es una iniciativa de carácter global. Revisar el modelo de ciudad que defendemos e impulsamos.

Los valores y recursos culturales de la ciudad histórica que debiéramos defender, contemplan aspectos más profundos que sobrepasan el significado, por importante que sea, de los edificios monumentales y las edificaciones y espacios catalogados. El valor de la ciudad como elemento identitario y recurso turístico, alberga diferentes aspectos paisajísticos de la trama urbana, del emplazamiento y sus alrededores, del patrimonio urbanístico y cultural en su sentido más amplio, que trasciende el subsuelo dando continuidad al registro desde la prehistoria hasta nuestros días. En una visión no restrictiva, adquieren especial relevancia la imbricación de la topografía y el patrimonio edificado, su relación con el paisaje, las formas de vida y explotación económica, la diferenciación histórica de los barrios, los espacios públicos y los restos arqueológicos, aspectos todos fundamentales de nuestra ciudad.

Si entendemos la cultura como un recurso estratégico, debemos integrarla en los proyectos de desarrollo de nuestra ciudad, lo que implica una puesta en valor de los recursos potenciales existentes. Urge una planificación estratégica global, viable y ambiciosa, con inversiones reales e inaplazables, que aúne las oportunidades que ofrece nuestro Puerto, nuestra Industria, nuestro Paisaje ambiental, cultural y arquitectónico, el Patrimonio construido y el que subyace bajo el subsuelo para impulsarnos como una importante ciudad histórica y moderna simultáneamente, potenciando la conservación de nuestro patrimonio, a través de una cuidadosa planificación de la promoción que se haga del mismo, de lo contrario, un sitio arqueológico o bien cultural del pasado sin una planificación en su uso social y económico puede tener como resultado un menor respeto de parte de los ciudadanos, y una apatía política y administrativa por la integridad física del lugar.

Poner en valor nuestra gran riqueza arqueológica permite conocer la evolución de nuestra arquitectura y la identidad de nuestro territorio. Los que practican el turismo antropológico contemplan y comprenden tanto el lugar como a quienes viven o vivieron en él, y esto sólo es posible a través del patrimonio que les permitamos visualizar. Ahora bien, todos hemos de reivindicar, respetar y activar el patrimonio propio, pasando de la Conservación Pasiva a la Conservación Activa, lo que obliga a innovar las estructuras de tutela y gestión, y profundizar en el modelo de ciudad y desarrollo socioeconómico que queremos impulsar. La recuperación física sin la recuperación funcional, resulta difícilmente sostenible. Transformemos el Patrimonio en motor de desarrollo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *