TERETES.
Una hostia.
[Paco Velasco]

Paco Velasco“No tenemos que esperar una sentencia que os va a dar una hostia”. La frasecita, atribuida al parecer a Luis Pineda, santo patrón de esa adinerada ONG sin ánimo de lucro que se dice Ausbanc, se contiene en copón. El beatífico señor consumidor y repartidor de hostias debía conocer el veredicto/maledicto al tiempo de la interposición de la demanda.

A Luis Pineda le denominan ya el solitario dos. Él no roba bancos. Simplemente acollona a bancarios. El juez Pedraz ha puesto punto y aparte al maratón milagroso de un hombre que, en alguna ocasión,  ha ganado batallas antes de la declaración de guerra. Sin embargo, uno piensa en los mecanismos de la justicia y se revuelve. Qué clase de sistema legal tenemos que determinados sujetos se atreven a pronosticar, sin posibilidad de yerro, resoluciones judiciales favorables a sus intereses. O los demandados carecían de vergüenza o los jueces se ciscaban en las leyes o los controles saltaban por los aires.

Y menos mal que no podemos culpar a Podemos por su intento, afortunadamente fallido, de controlar institucionalmente a policías, jueces o fiscales. La involución democrática preconizada por Pablo iglesias encuentra sus epígonos en señores que utilizan el sacrosanto ejercicio de la abogacía como prostíbulo donde se cometen las mayores fechorías. Recuerdo haber leído, hace meses, un eslogan (“todos al Santander, maricón el último”) mediante el que se alentaba a los clientes de entidades de crédito a dejarlas y dirigirse al emporio del fallecido Emilio Botín. Una fórmula perversa de cobro de impuesto revolucionario protagonizada por un personaje cuya máxima ética es “dinero para el mercado que el mercado soy yo”.

Servidor se pregunta, mientras masculla en hebreo, qué pintan los magistrados en eventos patrocinados por Ausbanc  y cuánto cobran por ello. Cómo se atreven a elogiar ciertos productos de la empresa/asociación. A cambio de qué. Lo mismo es por amor al arte de la jurisprudencia y uno es un malicioso irredento. Una cosa es temer la irrupción judicial de individuos sin escrúpulos y cosa distinta es que los facciosos se encuentren en las filas de quienes tienen el deber de vigilar. En este sentido, hay que cuestionarse por qué el Consejo General del Poder Judicial obligó a abandonar su puesto a un magistrado de lo mercantil o por qué en Andalucía algunos jueces titulares de juzgados de lo mercantil han recibido altos estipendios por conferencias organizadas por consultoras con intereses en esos juzgados.

La hostia, léase la puñalada, la recibe la ciudadanía. De manos de los encargados de vigilar a los vigilantes. Cuando se descubre la trama, aunque no sea demasiado tarde, los heridos y muertos se cuentan por miles. Para quejas al maestro armero. El de las hostias de Ausbanc. Ojo, que lo mismo es inocente, que las acusaciones, falsas, que los hechos, trucados y que las hostias son previsiones/provisiones a corto plazo. Que en tiempos de crisis, pongámonos bajo el manto refugio de Santa Teresa y de las murallas de Ávila. O sea, que esperemos la sentencia antes de condenar a nadie.

 

2 Responses to TERETES.
Una hostia.
[Paco Velasco]

  1. Aurelio Pino Domínguez

    Parece uno de aquellos capítulos que escribiera el inigualable Mallorquí sobre el personaje heroico de El Coyote. Don César Echagüe tiene que atar cabos (y moscas por el rabo) para ir poco a poco desenmascarando a “los malos” y entregarlos ante la Justicia no como Don César Echagüe, sino como El Coyote sabedor que correría peligro ante los poderosos que manipulan la Ley. En otro capítulo El Coyote tratará de averiguar donde “los malos” han escondido su botín. No todo estará depositado en la Banca lugareña, por “si las moscas”.

  2. Como nieto de abogado, hijo de abogado, sobrino de abogados, padre de abogados y tío de abogado, por no hacer mención a parientes políticos, tenia una idea muy diferente sobre la administración de justicia a la que lamentablemente hace ya algún tiempo tuve que admitir. Aunque solo fuera para evitar un espantoso ridículo judicial, debería suprimirse eso de no”declarado el secreto del sumario”, pues da toda la impresión de que no terminada de comunicar tal decisión por parte del Magistrado, ya se ha “multifiltrado” a la prensa hasta el mínimo detalle que luego el periodista lo va dosificando según su mejor saber y entender.

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