Sepa cómo sacar ventaja a la crisis de manera segura

Stock Market Data on Computer Screen

Stock Market Data on Computer Screen

Como ocurrió con el famoso crack de la bolsa en el año 29, que dio lugar a la llamada ‘gran depresión’, el 2008 será recordado en los libros de historia económica como el año en el que la economía europea sufrió uno de sus peores momentos.

Si al crack del 29 siguieron años de gran depresión económica, a la gran crisis de 2008 le han seguido años de profunda inestabilidad, marcada por un aumento importante de las tasas de paro, especialmente en los países del sur de Europa, y, sobre todo, por el incremento de la deuda pública de la mayoría de las economías occidentales, que han comenzado a cuadrar sus cuentas y a salir de la espiral de altísimas primas de riesgo gracias al apoyo del Banco Central Europeo (BCE) y a durísimos ajustes.

Las bolsas europeas se han visto duramente golpeadas por la crisis que se iniciaba en 2008. Un ejemplo bastante clarificador es la bolsa española, que si por entonces rondaba la barrera de los 12.000 puntos en la actualidad se mueve entre los 8.000 y los 9.000 puntos, habiendo caído en el momento más duro de la crisis hasta por debajo de los 6.000 puntos.

La palabra crisis, no se olvide, viene del griego ‘krisis’, cuyo significado no es otro que separar o decidir. Cualquier crisis, bien analizada y bien entendida, debe tomarse como una oportunidad, como el momento en el que decidir qué hacer para sacar la mejor rentabilidad a nuestras inversiones. ¿Es posible ganar dinero en las malas situaciones? La respuesta es un tremendo sí. No solo es posible, sino que es justamente en los momentos de crisis, de cambio, cuando mayores y mejores oportunidades se nos pueden presentar. Especialmente cuando se intuye que la crisis comienza a estar en su último recorrido.

Es justo ahora uno de los momentos más oportunos, con precios bajos, cuando los mercados ofrecen las mejores oportunidades para operar con los llamados contratos por diferencia (CFD), con los que con una inversión porcentual muy baja de la cantidad final que queremos manejar podemos invertir estableciendo nuestros propios topes, para vender en el momento que nos hayamos marcado. Operar con CFD es posible con los índices bursátiles, con acciones de empresas, commodities, binarios o en el mercado Forex.

Los CFD son un acuerdo donde lo que estamos intercambiando es la diferencia de precio de un activo en el momento de la apertura del mercado y el cierre del contrato, que es el propio inversor quién decide cuando debe producirse. Lo mejor de este producto es que permite beneficiarse de las fluctuaciones de precio sin que por ello haya que ser titular de unas acciones o de unos valores. Y algo mejor aún, sin necesidad de haber realizado la inversión completa, ya que los CFD permiten que se invierta una mínima parte del efectivo de una operación, que solo se abonará en el momento de cerrar el contrato con su venta.

Como cualquier inversión, no está exenta de algunos riesgos, que hay que minimizar al máximo, al objeto de que sepamos en todo momento qué estamos en el camino correcto. Y para ello lo mejor es contar con el servicio de empresas profesionales y solventes.

Algo fundamental es buscar un bróker de absoluta confianza. Invertir en un mercado a través de brókers regularizados es una de las claves para el éxito de nuestra inversión. Uno de estos brókers es Avatrade que, gracias a una experiencia demostrada, está ofreciendo unos resultados excelentes. Echa un vistazo a la introducción en Avatrade y saldrás de cualquier duda. Sus ventajas son muchas, aunque lo principal respecto a sus competidores es que ofrece soluciones personalizadas, que es lo que más desea cualquier inversor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *