La defensa del acusado por el doble crimen de Almonte pide de nuevo su puesta en libertad

Imagen de archivo del momento de la detención del único acusado por el doble crimen de Almonte.

Imagen de archivo del momento de la detención del único acusado por el doble crimen de Almonte.

La defensa F.J.M.R., en prisión desde junio de 2014 por su presunta relación con el doble crimen de Almonte, en el que asesinaron a una niña de ocho años y a su padre en abril de 2013, ha pedido por tercera vez su puesta en libertad al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de La Palma del Condado, que investiga el caso y que ha negado su excarcelación en las dos últimas ocasiones.

La defensa ha presentado esta solicitud, a través de un escrito a la titular del citado juzgado, “ante la falta de material probatorio de la culpabilidad” del detenido, ya que “únicamente pesa sobre él las pruebas de ADN”, han informado a Europa Press fuente judiciales.

Todo ello basándose en un informe sobre el ADN que señala, según estas fuentes, que la presencia de “estos restos hallados en las toallas habría sido por transferencia secundaria”, concretamente a través de la madre de las víctimas, que era su pareja en aquellas fechas.

A su vez, la defensa presentó el pasado mes de abril otro informe que, según el letrado Juan Ángel Rivera, “demuestra que no es posible vincular la autoría de los hechos al detenido en base al ADN encontrado en esas toallas”.

La última vez que pidió su puesta en libertad y que el juzgado se lo negara, la defensa interpuso un recurso de apelación a la Audiencia, que fue desestimado por ésta, al considerar que existen “indicios suficientes y contundentes” contra el detenido para mantenerle preso.

El tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Huelva detalló los motivos para la adopción de esta medida, entre las que destacó el resultado emitido en el informe del Instituto de Toxicología y Ciencias Forenses respecto a tres toallas, recuperadas de la vivienda de las víctimas, el cual corroboró la existencia de ADN del detenido en las mismas por “contacto directo”.

Por otro lado, el tribunal alegó que existe “un indudable riesgo de fuga, no sólo por la gravedad de las penas que pudieran recaer, sino por inexistencia de suficiente arraigo familiar y personal del imputado que harían muy tentador el sustraerse a la acción de la justicia”.

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