Personal del Hospital Juan Ramón Jiménez protesta contra las agresiones

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La dirección del Complejo Hospitalario Universitario de Huelva ha vuelto a condenar este viernes, durante la concentración en la puerta de Urgencias del Hospital Juan Ramón Jiménez, la agresión sufrida esta semana por una celadora y dos vigilantes de seguridad durante el desempeño de su labor, mostrando su solidaridad con los profesionales afectados.

El director gerente del Complejo Hospitalario Universitario de Huelva, Rafael García Vargas-Machuca, ha mostrado su “total rechazo a esta clase de actos” resaltando que “cualquier tipo de violencia, tanto física como verbal, dentro o fuera de un centro sanitario, no puede justificarse bajo ningún concepto”, y ha aprovechado para hacer un llamamiento público “en contra de esta clase de comportamientos incívicos”, ha informado la Junta en un comunicado.

El suceso se produjo en el área de Observación de Urgencias del Hospital Juan Ramón Jiménez y finalizó con la detención de dos usuarios por parte de la Policía Nacional al provocar una alteración en el normal funcionamiento del servicio. Los tres trabajadores afectados han interpuesto denuncia por los hechos ocurridos.

Este hecho aislado en ningún caso empaña el clima de confianza y respeto mutuo existente entre los más de 168.000 ciudadanos que anualmente son atendidos en este servicio de Urgencias y el colectivo de profesionales que prestan asistencia.

El Complejo Hospitalario Universitario de Huelva cuenta con una dotación de 22 vigilantes de seguridad en el Hospital Juan Ramón Jiménez y se está implementando precisamente en estos días un plan de mejora para reforzar aún más las medidas de seguridad e intimidad en el área de Urgencias.

La primera de las actuaciones, que ha supuesto una inversión de más de 6.000 euros, ha consistido en la incorporación de nuevos dispositivos de control para la apertura de puertas de Urgencias. La finalidad es restringir la circulación por las instalaciones de este servicio, limitándola únicamente a los profesionales y ciudadanos que se encuentran en ese circuito asistencial, redundando en una mejora de las condiciones de seguridad y de intimidad para ambos colectivos.

ACTIVADO EL PROTOCOLO

Nada más tenerse constancia de este suceso, el Complejo Hospitalario Universitario de Huelva activó el protocolo diseñado por la Consejería de Salud ante este tipo de casos, que implica la oferta de apoyo tanto psicológico como jurídico al personal afectado. Esta actuación se enmarca en el ‘Plan de prevención y atención a agresiones para los profesionales del sistema sanitario público andaluz’, puesto en marcha por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) en 2005 y que también contempla medidas de formación y seguridad, así como la creación de un registro donde se contabilizan estas agresiones.

En el marco del mencionado plan, los trabajadores afectados cuentan, desde el primer momento, con apoyo psicológico y asesoramiento jurídico, siempre que los profesionales decidan denunciar lo ocurrido, como así ha ocurrido en este caso. La asesoría jurídica asiste y representa a los profesionales en el juicio, para lo cual se ha elaborado un decreto que habilita a los letrados de la administración sanitaria a representar a los profesionales del SAS.

En este sentido, conviene recordar que la agresión física o intimidación grave contra profesionales sanitarios en el ejercicio de su función pública asistencial viene siendo considerada como delito de atentado por los tribunales de justicia, y así se han dictado ya numerosas sentencias en estos casos, castigándose con penas de uno a tres años de prisión, a lo que han contribuido los encuentros entre los responsables de la Consejería de Salud y del ámbito judicial para promover esta tipificación.

El sistema sanitario público andaluz fue el primero en diseñar y aprobar un plan de este tipo, al objeto de articular acciones para evitar situaciones de conflicto, profundizando a la vez en las relaciones de respeto mutuo entre ciudadanos y profesionales.

REUNIONES DE TRABAJO

Por su parte, desde la UGT se solicitarán reuniones de trabajo específicas en la provincia, donde se analicen los datos de los que se disponen en materia de agresiones y se haga un seguimiento de cuantas medidas se adopten manteniendo vivo el pacto que en su día se suscribió a nivel de Andalucía.

El sindicato, a través de un comunicado, ha mostrado su solidaridad hacia todos los profesionales de la provincia, que permanentemente se involucran en el cumplimiento de sus funciones para prestar la asistencia sanitaria.

Por ello, han pedido más inversión en prevención. Primero en la concienciación de la ciudadanía a través de una campaña continuada tanto en medios de comunicación como en los propios centros de trabajo; segundo en medios materiales y humanos que sirvan de barrera adecuada a los posibles agresores; y tercero, en la mejora de la calidad del servicio que se presta a la ciudadanía.

3 Responses to Personal del Hospital Juan Ramón Jiménez protesta contra las agresiones

  1. A ver Rafael, ¿tu de vez en cuando te das una vuelta por las consultas, donde el personal espera y espera?. ¿Tu te has dado una pasada por los salones en los que se aplican tratamientos de quimio y otros y has visto a esas enfermeras que no dan abasto, a pesar de no parar ni un segundo?. ¿Tu te has parado a mirar el tiempo transcurrido desde que se pide un TAG hasta que al especialista solicitante le llega el resultado?. ¿Y que me cuentas del enfermo que espera?. Y si llegas con tu hijo a urgencias y compruebas la falta de medios humanos y materiales, ¿como te sentirías?. Y para colmo…..rumores de amiguismo. Hazrelo mirar,Rafael.

  2. La condena de estos actos esta muy bien y resulta imprescindible. No hay ninguna justificación para ello, pero si una posible explicación a la que hemos de atender con el fin de evitar su repetición. Y es aquí D. Rafael Garcia donde usted entra de pleno : A la brava, con la oposición de practicamente la totalidad del personal y superando sus atribuciones, realizo una absurda unificacion que ha conllevado una masificación con el consiguiente perjuicio de los servicios. Es bien conocido que el que espera se desespera y la desesperanza suele conducir a los malos modos y peores formas. A ello hemos de añadir el malestar general del personal debido a su gestión, manifiestamente mejorable y caracterizada por atender más a sus amigos que a los buenos profesionales. Recapacite D. Rafael y tal vez llegue a la conclusión de que además de condenar seria muy acertada una honrosa retirada.

  3. Sr. Vargas Machuca, para violencia la que usted emplea con todos los trabajadores que no son de su cuerda. Se olvida que son trabajadores públicos y que usted no es nadie para quitar o poner a su antojo. Déjese de copar estos centros de enchufados inútiles y dótelo de gente que trabajan y son necesarias

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