Junta de Andalucía

General de Brigada defiende al subdelegado de Defensa y que se dejen “los agravios para Ada Colau”

El general de brigada del Cuerpo de Infantería de Marina (Ret.) Agustín Rosety Fernández de Castro ha enviado a nuestra redacción un escrito que titula ‘Con asombro’ en el que defiende al subdelegado de Defensa en Huelva y su derecho a expresarse como tal. El escrito finaliza indicando: “Investiguemos, pues, el pasado para conocer los hechos, pero dejemos en paz los derechos de los cuerpos, que es lealtad con España y con sus Fuerzas Armadas no provocar, y más en los momentos que vivimos, disputas estériles. Dejemos los agravios para Ada Colau”.

Reproducimos el texto completo:

Con asombro

Agustín Rosety Fernández de Castro
General de Brigada, Cuerpo de Infantería de Marina (Ret.)
Ex 2º Comandante General del Cuerpo

Con asombro -también yo- leo en Diario de Huelva un artículo que firma D. Jesús Dolado, a quien no tengo el gusto de conocer. Desconozco qué formación y experiencia personal avalan al autor para hacer semejantes afirmaciones acerca de la relación de Miguel de Cervantes con la Infantería de Marina y, por ende, con la Historia Naval de España. Tan sólo me parece entender que no viste uniforme; es más, acaso no lo haya hecho nunca, si no ha cumplido servicio militar, sea por su edad o por haber optado por la PSS. Porque sería impropio de un militar, o de quien respete mínimamente la Institución, motejar de “poco leal” el comportamiento de un oficial que ha servido con honor durante cerca de cuarenta años, y hacerlo por no coincidir con él en una interpretación histórica.

Dirá el Sr. Dolado que sólo se ha permitido considerar “poco leal” que el Coronel Feal -excelente militar y todo un caballero que me honra haber tenido a mis órdenes- haya tenido la osadía de presentarse como Subdelegado de Defensa al hacer uso en la prensa de su libertad de expresión. Pues bien, vamos a ver ¿acaso el Coronel ha revelado algún secreto o hecho uso de información privilegiada? ¿O se ha limitado a citar un acto del Gobierno de la Nación como es la atribución de determinada antigüedad regimental, y a aludir a la tradición de la Armada que –hace ya muchos años – confirió el empleo de Coronel honorario del Cuerpo de Infantería de Marina al Príncipe de los Ingenios? ¿Quién es Vd., Sr. Dolado, para objetar que sus conciudadanos puedan presentarse como quienes son y expresar sus opiniones personales? Hasta los militares tienen ese derecho, válgame Dios.

En fin, vayamos al grano: Miguel de Cervantes fue infante de marina ¿Cómo puede dudarse? Basta conocer la Memoria de sus servicios, redactada por él mismo, que se custodia en el Archivo de Indias. Insinuar que era un combatiente terrestre sobre la cubierta de un buque, alegar que se trataba, en realidad, de un soldado de infantería embarcada, es perder el tiempo. Porque, si lo que se pretende demostrar es que Don Miguel no perteneció al Cuerpo de Infantería de Marina, basta consultar las Instrucciones de Patiño, en virtud de las cuales éste se constituyó en 1717 bajo la denominación de Cuerpo de Batallones de Marina. ¡Vaya hallazgo histórico! Ahora bien, deducir de este hecho que el tan disputado soldado de infantería-soldado de marina-infante embarcado-o lo que cada cual quiera, perteneció al Ejército de Tierra sería incurrir en presentismo, puesto que dicha Institución, como la Real Armada, tampoco se había constituido aún como tal en el siglo XVI.

Así las cosas, sólo podemos concluir que Cervantes fue un soldado de infantería española, y un soldado de marina en particular, a la vista de sus servicios militares y del historial de los cuerpos de tropas en cuyas filas combatió; en particular, el Tercio de la Armada del Océano o Tercio de Lope de Figueroa, fundado en 1566, un tercio Fijo naval conocido, como los demás, con diferentes denominaciones y apodado El Sacrificado. Es de justicia que los infantes de marina de hoy, que también somos Infantería Española, consideremos al genial escritor como uno de los nuestros, aunque hoy el historial del cuerpo en el que él sirvió sea continuado por el Regimiento Córdoba nº 10, del Ejército de Tierra. Y por supuesto lo es, en igual medida, que el citado Regimiento –al que nos une la hermandad de las armas- lo recuerde, con todo derecho, como una de sus glorias. Porque todos cabemos bajo la grandeza de la Bandera de España.

Para terminar –y visto que el implacable señor Dolado parece poner en tela de juicio la antigüedad del Cuerpo de Infantería de Marina- habría que recordar que éste, hoy cuerpo de tropas de la Armada, “será considerado, en cualquiera parage en que se hallare, como cuerpo regular de Infantería Española; y como tal alternará con los del exercito, con quienes concurriere, ocupando el lugar que le tocare, con la antigüedad que goza del año de 1537, después del Regimiento de la Corona”.

Esta disposición de las Ordenanzas de la Armada de 1748, es fundamento no sólo del Cuerpo de Infantería de Marina, sino de la misma Real Armada, puesto que las tropas de Marina, bajo el mando de los oficiales de guerra del Cuerpo General procedentes de la Real Compañía de Guardias Marinas, constituyeron la nervatura militar de la estructura naval borbónica. Negar, por tanto, la vinculación de estas tropas con el Regimiento de la Corona, nacido en 1537 como Tercio de la Mar de Nápoles, es privar a la Institución Naval de su historial militar, un agravio que los organizadores navales del XVIII, como el propio Rey, no pudieron consentir. Y es por esta razón por la que Su Majestad el Rey, con el refrendo del Gobierno de la Nación tras la restauración de la democracia en España, fijó por Real Decreto de 1978 la antigüedad del Cuerpo de Infantería de Marina en 1537, siendo reconocido entre los de su clase como el más antiguo del mundo,…aunque no, al parecer, por D. Jesús.

Pues le deseo lo mejor, aunque lógicamente, espero que no tenga éxito en semejante pretensión, si bien en los tiempos que corren, todo es posible. Y, por supuesto, no voy a motejarle de desleal por discrepar del pronunciamiento de D. Juan Carlos sobre la antigüedad de la Infantería de Marina, motivo de legítimo orgullo para la Nación. Éste es un país libre, no faltaba más. Tan sólo diremos que cuestionarla -y, con ella, la condición de soldado de marina del manco de Lepanto- aunque legítimo es, a estas alturas, inútil, toda vez que el vínculo entre el Cuerpo y el Tercio de Nápoles quedó jurídicamente formalizado en 1717 y renovado en 1978. Éste es un hecho histórico en sí mismo, documentalmente fundamentado. Porque ¿qué pasaría si empezásemos a revolver los historiales de los cuerpos de tropas del Ejército de Tierra, empezando por el actual Regimiento Soria nº 9, cuya reciente metamorfosis aún recordamos? Por no remontarnos a la revista general de los cuerpos que tuvo que llevarse a cabo para determinar las antigüedades respectivas tras la transformación de tercios en regimientos a comienzos del XVIII…

Investiguemos, pues, el pasado para conocer los hechos, pero dejemos en paz los derechos de los cuerpos, que es lealtad con España y con sus Fuerzas Armadas no provocar, y más en los momentos que vivimos, disputas estériles. Dejemos los agravios para Ada Colau.
Conil de la Frontera, 25 de mayo de 2016

One Response to General de Brigada defiende al subdelegado de Defensa y que se dejen “los agravios para Ada Colau”

  1. Mi General, con todos mis respetos quisiera matizar lo siguiente:

    Por SEGENEME, el Regimiento de Infantería “Soria” nº 9 -antiguo Tercio de Nápoles y antiguo Tercio Departamental de Brabante- es considerado hasta el día de hoy, el Regimiento (tanto de Tierra, como de mar y aire) más antiguo de España, de Europa y por ende del Mundo Occidental.

    1509 es la fecha de su nacimiento, creado por S.M el Rey Fernando El Católico.

    S.M El Rey D. Juan Carlos concedió en el año 2009 e impuso al Regimiento de Infantería “Soria” 9 en Fuerteventura la Medalla del Ejército, por sus 500 años de Historia al Servicio de España.

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