¿Qué hay de cierto en el tarot y en la interpretación de sueños?

Empezamos hablando del tarot, algo que para muchos es relativamente nuevo pues no hace mucho que lo podemos ver en televisión, y que lleva con nosotros desde el siglo XIV. Esta baraja de naipes utilizada para jugar, pero sobre todo a modo de cartomancia para poder consultar el futuro, cuenta con una gran cantidad de seguidores y detractores.

Y parte de su encanto precisamente se encuentra en esta diferencia de creencias sobre ellas. Hay gente que cree ciegamente en lo que las cartas dicen, otros en cambio están totalmente en contra de su uso pues consideran que nadie es capaz de predecir el futuro y mucho menos con una baraja de naipes. Está claro que el Tarot no tiene base científica, pero es innegable que hay toda una filosofía e interpretación detrás de ellas muy interesantes y que se ha ido elaborando desde el siglo XIV.

Aquellas personas interesadas en consultar el Tarot ya no tienen que pagar por un vidente o esperar a que salgan en algún programa de televisión. En webs como tarot gratis 10 pueden ver qué les deparará el futuro, o al menos saber qué creen las cartas que le depararán. La interpretación ya depende de cada uno.

Otra forma de analizar el pasado y predecir el futuro, muy relacionado con el tarot y que se tiene algo más de base científica, es la interpretación de los sueños. Tiene base científica en la parte de analizar el pasado ya que con los sueños se pueden revelar problemas y traumas de años atrás. Ahora bien, que a partir de un sueño se pueda predecir el futuro es algo que la ciencia nunca ha terminado de aceptar. De hecho, para el mundo científico, es imposible predecir el futuro más allá de acertar sobre un pronóstico meteorológico (que no siempre se cumple).

Un mundo apasionante para muchos y pérdida de tiempo para otros. La predicción del futuro no es nueva y salvo que se logre inventar algo que a ciencia cierta nos diga el futuro, seguirán habiendo partes que creen en lo que dice el tarot o los sueños y partes que están totalmente en contra.

One Response to ¿Qué hay de cierto en el tarot y en la interpretación de sueños?

  1. Muy interesante, me gustaria compartir algunas mentiras sobre el tarot, todo muy personal y respetando las creencias de todos.

    1. Es “pecado” utilizar el Tarot.

    El Tarot ni es religión, ni va en su contra. Es un sistema simbólico para entender nuestras pautas sicológicas, actitudes, recursos disponibles, “escenarios” de nuestra vida y su tendencia. ¡No hay “pecado” en indagar los mecanismos de la mente!

    2. No todos se pueden leer el Tarot.

    Por supuesto que sí. Sólo hay limitaciones que imponen la prudencia y el sentido común: Si quien hace la consulta es una persona muy joven o impresionable, se debe evitar la predicción y el determinismo, que sugestiona e impide la libre toma de decisiones, dándole a la sesión un enfoque más orientador, en la búsqueda de consejo y reforzamiento de las fortalezas del individuo ante las circunstancias aparentemente adversas.

    3. Los tarotistas hacen trabajos espirituales.

    Esta es una de las creencias más arraigadas y menos ciertas. En primer término, el Tarot es un medio de autoconocimiento y no un instrumento mágico. Por otra parte, quienes trabajamos con el Tarot estamos conscientes de las leyes y principios que rigen el Universo, que no se pueden violentar ni torcer. Sabemos que existe una ley de causalidad, por ejemplo, que indica que cuanto pensamos, decimos y hacemos retorna a nosotros con igual polaridad. No podemos generar una cadena causal que tarde o temprano repercutiría en nuestra propia vida y en nuestro entorno. Por supuesto, nunca falta quien especula con esto y quien realiza prácticas mágicas, pero no se puede considerar sinónimos tarotista y hechicero.

    4. Se necesita un don especial para leer el Tarot.

    Esto es falso: todos podemos leer el Tarot. Obviamente, se requiere de estudio y práctica, pero la capacidad de interpretar los símbolos es universal. Lo que sí exige cierta condición especial es el aporte intuitivo que el tarotista pueda dar. A este respecto, ocurre algo similar que con la musculatura: todos tenemos músculos, pero sólo con entrenamiento los desarrollamos. En tal sentido, todos tenemos un chakra frontal, un centro de energía donde radica la intuición o poder de captar más allá de los sentidos físicos. Hay quienes tienen esa capacidad ya desarrollada de manera natural. Pero no todos tienen la misma capacidad. Sin embargo, este chakra puede ser activado para servirse de él. El Tarot, como otras prácticas de concentración mental, es un medio para estimular el desarrollo y activación de ese chakra.

    5. El Tarot transmite energías negativas, mala suerte.

    Muchos parten de la idea del Tarot como un portal dimensional con el Más Allá, o como un medio para penetrar en fuerzas desconocidas. Esta actitud seguramente hará a la persona sentirse amenazada y predispuesta, lo cual desencadenará una actitud defensiva y de sospecha hacia sus orientaciones. Tal situación es verdaderamente inquietante e intimidante y de esa manera ¡claro que nos cargaremos de negatividad! Sin embargo, acudir a una consulta de Tarot puede ser parecido a visitar a un amigo o a un sicólogo. Muchas personas (¡incluso sicólogos!) me han dicho: ¡El Tarot me ha resultado una buena terapia!. Al abrirnos a ser reconocidos y orientados mediante el Tarot sentimos que hemos compartido acerca de nuestras inquietudes con alguien que nos conoce, aun cuando sea el primer encuentro. Y es porque él, como un espejo, no ha hecho más que reflejarnos tal cual somos.

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