Junta de Andalucía

Laberinto social.
Piedra, papel, tijera.
[Federico Soubrier]

federico soubrierPosiblemente sea la única persona que tenga en su casa un pilote del puente que daba salida desde Huelva hacia la Rábida y los pueblos que enlazan con ella, o el camino de Mazagón, que es el mío. Ahora allí no queda nada, solo un gran vacío y me da qué pensar de qué manera influyó esta decisión en la pérdida de la alcaldía al PP.

Tengo que distinguir entre las personas o gobernantes que ordenan necedades y los trabajadores que ejecutan su labor a la perfección.

La demolición del viaducto de la Avenida de Cádiz ha sido una obra maestra de sobresaliente. Pedí una piedra como recuerdo, algo así como un trocito del muro de Berlín, derribado mucho antes pero a la inversa. En nuestro caso para joder a miles de usuarios en vez de para pacificar al pueblo; el encargado me facilitó uno de los pilotes del puente con una pequeña galleta cortada y el resto de su volumen cilíndrico perfectamente saneado.

No pienso montar un altar, solo me valdrá para recordar la despedida de Pedro “Rodri” y la Ministra de Fomento Ana Pastor poco antes de ser machacados en las urnas, encargándose de amputar una de las arterias básicas de la capital para colapsar el tráfico de entrada desviándolo hacia la rotonda de las antiguas Meigas, porque haberlas haylas allí, contemplando colapsos kilométricos e interminables caravanas de vehículos en las horas punta.

Tenéis una Huelva vialmente amputada como quien anda en una silla de ruedas con una pierna menos, y por suero colgado una porquería de carreterita sin pintar y sin iluminar… ¿Qué más os da?

Cuando las promesas no sirven de nada y te salen los tiros por la culata seguro que se mantiene el orgullo de pensar, fuimos magníficos, llegamos a tener un populismo de tres fotos diarias en distintos puntos de la ciudad en algún periódico de la localidad.

La incapacidad de pactar del PSOE e IU en su día, dio pie a dos décadas de algunas cosas buenas y muchas incongruencias. Ahora, espero que no llevemos el mismo camino a nivel nacional.

La piedra la tengo yo, el puente o lo que queda de él es mío, está en Mazagón, pero recelo de los que se harán cargo del papel y las tijeras, no me apetecería tener que comenzar una colección.

Federico Soubrier García

Sociólogo y Escritor