TERETES.
El ferrerazo.
[Paco Velasco]

Paco VelascoLas elecciones del 26J han revelado un dato importante: Ferreras, el vecino descamisado de la Sexta roja viva, se ha dado de bruces con la realidad de su influencia mediática. El señor periodista se ha topado con la fuerza de la derecha y con la inconsistencia de la extrema izquierda a la que con
tanto brío ha defendido desde la noche del 20 de diciembre pasado. Rajoy le ha dado en los morros y Pablo Iglesias no le suministra árnica para disimular el dolor del castañazo.

Las urnas han vuelto a darnos una sorpresa morrocotuda. Cuando todos pensábamos en el gran poder del madridista que acude a la final de la Liga de baloncesto en primerísima fila, junto a su familia, resulta que don Mariano le sale respondón y le propina un zasca en toda la boca, mientras
la cohorte de pelotas que le ovacionan desde el amanecer, apenas se sacuden el agua del baño recibido por esa derecha que, a modo de apestada, recibía palos a discreción. Es lo que pasa a estos mozos, y mozas, que viven como ricos y predican como pobres. La demagogia es un pez peligroso. Se vuelve contra quienes han creído pescar en el río de aguas turbias.

Los contertulios de don Ferreras se mueven inquietos. Si confunden deseo con realidad, qué clase de análisis puede salir de sus mentes retorcidas por el odio al PP. Pero si en el gran feudo del Psoe, los populares han revolcado a susanitas, teresitas y demás chicas del montón. Que con la lluvia de improperios que han dirigido al Gobierno en funciones, Andalucía haya votado azul en vez de rojo o de morado, manda narices. El mismísimo Pedro Sánchez va a terminar agradeciendo la gentileza pepera de aparcar a doña Susana y a su legión de tiesos.

Ay Ferreras. Tengo que decir que no me alegro de tu derrota. Al cabo, eres un tipo normal que te has subido en lo alto de una ola equivocada. Al final, has acabado en la orilla, como los náufragos de su propia barquita de vela. De lo que me regocijo es de que todos los popes y gurús de la izquierda mediática se hayan estampado contra la pared de su presunción y de su desmedida soberbia. Ahora tienen por delante hacer algo por la formación de un gobierno que saque a España de la crisis existencial que la consume. El problema es que eso no genera audiencia. A quién le importa el
brexit si Ferreras no se sale con la suya. Mecachis.

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