Junta de Andalucía

Consejos y ayudas para jóvenes que se emancipan

emancipanEmanciparse antes de los 30 en España empieza a ser una utopía, cada vez les cuesta más a los jóvenes abandonar la casa de sus padres bien por motivos económicos (en la mayoría de los casos) o bien por simple comodidad. Años atrás sin embargo, la tendencia era totalmente opuesta ya que lo normal era emanciparse en cuanto comenzabas a trabajar. Es evidente que tanto la sociedad como la situación económica han cambiado en este lapso de tiempo, ahora la tasa de paro es mayor, los sueldos son más bajos y las ayudas públicas a los jóvenes prácticamente inexistentes. De todos modos, tarde o temprano todos acabamos emancipándonos y por eso a continuación mostramos unos consejos para cuando llegue el momento.

Lo principal es fijar un presupuesto, es esencial saber la cantidad fija de dinero que va a entrar en casa cada mes y a partir de ahí buscar un piso que se adecue a nuestras posibilidades. También hay que pensar en los gastos que conlleva tener una vivienda, como la comida, los suministros y los gastos imprevistos. Es importante también hacer una comparativa previa entre compañías para la instalación de internet y teléfono, viendo qué plan se acerca más a lo que necesitamos para no gastar dinero inútilmente en facturas desproporcionadas. En cuanto a los gastos imprevistos hay que contar con que están a la orden del día, puede haber una avería en la casa, puede romperse un electrodoméstico… por eso es necesario tener una cantidad de dinero guardada para este tipo de imprevistos, aunque en caso de que se supere la cuantía disponible para estos gastos, debemos saber que existen los minicréditos rápidos que sirven precisamente para este tipo de ocasiones en las que necesitamos liquidez al instante y no disponemos de ella.

Si una vez valorada la cantidad de dinero que necesitamos para emanciparnos vemos que es más que probable que lleguemos justos a final de mes, podemos pensar en la opción de compartir piso. De esta forma, no tendrás que cargar con la totalidad del alquiler y tampoco con el pago de las facturas a final de mes. Además al dividirse los gastos, podéis optar por ubicaciones mejores y mayores comodidades en la vivienda. De hecho, la ubicación es un tema bastante importante a tener en cuenta, pues puede que indirectamente repercuta en nuestros gastos finales. Hay que comprobar que dispongamos de supermercados y establecimientos que consideremos básicos cerca o relativamente cerca y también conexiones con alguna línea de metro o autobús, en caso contrario acabaremos dejándonos parte de nuestro presupuesto en el desplazamiento al supermercado cada vez que necesitemos algo.

Si se trata de un alquiler, siempre debemos revisar el piso a fondo antes de entrar a vivir en él, pues si algo no funciona debemos comunicárselo al casero previamente para que no acabemos pagando nosotros por el desperfecto y por supuesto, para que se solucione antes de que entremos nosotros a vivir. Algo que se repite mucho pero no todo el mundo se lo toma en serio, es la lectura del contrato, incluida la letra pequeña. Si firmamos un documento será señal de que estamos de acuerdo con lo dispuesto en él, por lo que más adelante podemos encontrarnos con sorpresas desagradables y no podremos hacer nada para evitarlo.

Por seguridad, nunca está de más fijarnos en si la casa dispone de alarma, cadenas de seguridad en las puertas o cerraduras seguras y fiables, incluso tratar de conocer a los vecinos sería una buena idea tanto para saber quién entra y quién sale del bloque como para asegurarnos de que no habrá ningún problema con ellos.

A la hora de buscar piso, actualmente la mejor opción es internet, ya que permite comparar entre una amplia gama de ofertas. Además puedes personalizar tu búsqueda añadiendo los filtros que consideres oportunos (zona, precio, número de habitaciones…). Has de estar atento a si la oferta la publica un particular o una agencia, ya que en el segundo caso se te cobrará una comisión por ayudarte a encontrar una casa.

En caso de duda siempre se recomienda contactar con un agente inmobiliario para que valore el contrato que se te ha ofrecido, para evitar, por ejemplo, cláusulas abusivas de las que no nos hemos percatado. Supondrá un coste extra, pero merece la pena planteárselo si es la primera vez que nos vamos a vivir solos para prevenir sustos posteriores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *