Junta de Andalucía

El nervense Martín Gálvez expone este agosto en la Robles

Gran Vía Nerva- RiotintoTras la muestra “Antolojía” en el Museo Vázquez Díaz en 2012, el pintor nervense afincado en Úbeda, Martín Gálvez, vuelve a su tierra natal con una nueva exposición de sus obras esta vez en la singular Cervecería Robles, cuyo espacio expositivo suele dedicarse cada agosto a un artista de la localidad minera.  Bajo el título homónimo al artista, se trata de una selección de seis de las obras de Martín Gálvez de temática eminentemente local y minera: “son mis cuadros más nervenses, aquellos que en la distancia más me recuerdan mis raíces, sobre todo por los colores y los cielos”, en palabras del artista.

De esta manera,  “Gran vía: Nerva- Riotinto”, “Lazareto sobre el río Tinto”, “Gurumelos: intersecciones y reflejos”, “Escombreras y Cerro Colorao”, “33 copas rotas III”y “Bodegón de bayas de Goji” son los títulos que componen esta nueva exposición de Martin Gálvez en Nerva  y que, aunque fieles a su estilo propio y fácilmente reconocible en esa confluencia de pinceladas realistas e hiperrealistas con las más impresionistas llena de metáforas y símbolos, suponen “un paso adelante de Antolojía, es  pura experimentación, pintar por el disfrute de hacer algo nuevo y estar satisfecho con ello y todo bajo la filosofía del color de la tierra perfilado por el azul cobalto del cielo”.

Tras la figura del pintor Martín Gálvez (Nerva, 1957) se esconde el perfil de toda una vida dedicada por entero al Arte. De hecho, como él mismo cuenta, con apenas cuatro años pintarrajea todos los bocetos de su padre Félix Martín Acemel, pintor rotulista, y a los siete, incluso realiza su primera muestra doméstica.  En esos primeros años, Martín Gálvez ya conoce y admira a grandes pintores nervenses, amigos de su padre, como Monis Mora, Manuel Fontenla, Manolo Vázquez, algunos maestros suyos que dejarán huella en su pintura, así como Hermenegildo, Gilberto Benítez, el gran Pascual y sobre todo José María Labrador.

Siendo tan sólo un adolescente, al calor de la libertad que respiraba en la Escuela de la SAFA en Riotinto, cuando aún era tabú, nace ‘Mi Visión del Mundo’, un ambicioso proyecto dispuesto en una trilogía mural que representaba “la visión del mundo que nos habían vendido: toda la culpa es del hombre y todo lo bueno es de Dios”. Rebelde e inconformista, forma parte de la llamada “Revolución del Silencio” o el Club de pintura ‘A pique’ que él mismo crea en Huelva durante la década de los años 70,  su magnífico currículum lo compone una lista interminable de exposiciones individuales y colectivas a lo largo y ancho del territorio nacional y más allá de nuestras fronteras, salpicados por algunos premios que certifican su buen hacer con el pincel.  Algunas de sus obras forman parte de colecciones privadas y fondos de museos.

Pese a que lleva afincado en Úbeda desde hace años,  se confiesa un  enamorado de la Cuenca Minera de Riotinto que le vio nacer y de los recuerdos de Naya, de La Mina Pueblo y todo el entorno minero. En 2012, tras años de ausencia, recibió un merecido homenaje en su pueblo natal con el galardón Torre de Nerva a su trayectoria y con una exposición  en el Museo Vázquez Díaz con la que bajo el título de Antolojía abarcaba todas las épocas, técnicas y estilos de su pintura acompañadas de los versos de la periodista también nervense Carmen Alcázar.

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