Junta de Andalucía

CCOO constata la precariedad laboral que sufren las trabajadoras extranjeras

El programa “Defender el empleo con derechos de personas extranjeras en Andalucía”, desarrollado por CCOO en las provincias de Córdoba y Huelva en colaboración con la Dirección General de Coordinación de Políticas Migratorias de la Consejería de Justicia e Interior, ha constatado la precariedad laboral que sufren las personas trabajadoras extranjeras.

En el marco del programa, que ha servido para testar la situación laboral de las personas inmigrantes en ambas provincias, se han realizado 349 visitas a 306 empresas de 57 municipios de ambas provincias que ocupan a 37.041 personas, el 14% de ellas (5.115) extranjeras.

En la campaña de la fresa es habitual el incumplimiento del convenio colectivo en varias materias pero de forma especial en lo que se refiere a la productividad. Las empresas utilizan un sistema de control digital de cajas recogidas de forma que si no se recoge un mínimo se sanciona o despide a las trabajadoras, por lo que se exige un ritmo muy alto de trabajo con posturas muy forzadas que no cumplen la legislación en materia de prevención de riesgos laborales.

Además, en muchas fincas no hay servicios para las personas trabajadoras, siendo tradicional montar servicios portátiles, lo que empeora notablemente la higiene y la intimidad de las personas, aunque esta práctica se ha reducido.

Se detecta una gran diferencia entre la campaña fresera y la de cítricos. En ésta última hay muchos más problemas en temas de contratación, que se suele realizar por medio de ETT, incumpliendo las condiciones del convenio colectivo en la mayoría de los casos. En este ámbito hay que resaltar que este tipo de contratación conlleva un mayor número de accidentes laborales por los altos ritmos de trabajo y también por la utilización de escaleras en un suelo irregular.

La mayor parte de las personas beneficiarias del mismo han sido mujeres (74%), que son más activas en las zonas donde se ha centrado el proyecto –Córdoba capital, grandes municipios y localidades con fuerte presencia del cultivo de la fresa y la naranja-, donde son más demandadas en sectores como el hogar familiar, servicios de cuidados y la recolección de algunos frutos, especialmente, la fresa en el caso de Huelva o la naranja en el de Córdoba. La mayoría de los hombres objeto del programa se encuentran en situación de desempleo de larga duración, muchos de ellos sin ningún tipo de prestación.

Aunque las mujeres tienen una mayor tasa de actividad que los hombres, su situación laboral no es buena, ya que trabajan en sectores caracterizados por alto índice de precariedad en el empleo, a tiempo parcia y empleo sumergido o irregular e incluso con situaciones de verdadera explotación laboral, como es el caso de las empleadas de hogar.

En la ejecución del programa se han detectado incumplimientos muy graves de la normativa laboral, desde falta de alta en la Seguridad Social, pasando por largas jornadas laborales en sectores como el del hogar o la ayuda a domicilio, que alcanzan en algunos casos las 24 horas de trabajo, negación de descansos, festivos y vacaciones, o la no coincidencia del alta con la jornada de trabajo desarrollada en realidad.

En cuanto a los alojamientos, en términos generales están en situación aceptable, aunque en muchos de ellos es necesario mejorar las instalaciones y el mobiliario. Es necesario cambiar el concepto de intimidad y de calidad, especialmente de los dormitorios, entre otras razones para garantizar la salud física y mental de las personas trabajadoras.

Resaltar que la mayoría de los trabajadores y trabajadoras atendidos no quieren que se les asista en la misma empresa por miedo a represalias. De hecho, en el desarrollo del programa se ha detectado una campaña en contra de las personas inmigrantes en la recogida de la naranja, con falsos e intencionados mensajes que alimentan el rechazo a las personas inmigradas y siembran la xenofobia y el racismo. Incluso, se ha detectado casos de persecución y amenazas a las personas temporeras inmigrantes en el mismo lugar de trabajo en las campañas de recolección de aceituna y naranja.

Por último, es preocupante que no se perciba por las personas trabajadoras las situaciones de discriminación que sufren las personas inmigrantes. En este sentido, es necesario visualizar y formar a las personas trabajadoras, también a las inmigrantes, en materia de igualdad de trato, así como sensibilizar y concienciar a la población en general para que esta desigualdad se pueda empezar a combatir.

 

 

 

 

 

 

 

 

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