Junta de Andalucía

Laberinto social.
El Congreso, cuerno quemado.
[Federico Soubrier]

federico soubrierNo sé por dónde navegamos, pero tengo claro que estos políticos no dejan de ser una rémora para el país, que no han sido capaces de momento, y muy probablemente no lo serán, de evitar unas terceras elecciones que nos supondrían un estúpido gasto jamás conocido en ninguna democracia occidental. Además de llevar la intemerata sin hacer ni el huevo, cobrando a cuerpo de rey, razón por la que desde aquí reclamo y pido a voces que sí, que se repitan las elecciones, que sus patrimonios corran con los gastos que estas generen ya que no han sabido ni querido cumplir con la duplicada encomienda del electorado, y de paso, que haya una limpia, y todos estos vuelvan a sus casas y, a ser posible,  que ninguno de ellos, jamás, vuelva a formar parte de lista electoral alguna, ni cobre ningún tipo de sueldo, subvención, ayuda  o pensión vitalicia procedente del estado.

Evidentemente, de esa manera nos libraríamos de una buena cantidad de corruptos, sería algo así como cambiar la maroma de una batea de mejillones que está podrida y pone en peligro el capital que a la postre pueda rendir la humilde empresa gracias a sus moluscos. No se cambian las hebras dañadas, se reponen los cabo enteros por cuestiones de seguridad.

Por si no queda claro, la idea es que se pongan a trabajar para el país, pero desde la parte de la trastienda, eso que hacemos todos sin dar la nota a diario, algunos, porque otros ni pían, eso sí, tampoco curran.

¿Dónde se ha visto que podamos aceptar que un partido imputado como tal, la primera vez que sucede algo así en democracia, pretenda gobernar como si tal cosa, por muchos votos que tenga?

Que nos cuenten cómo un ministro de Industria, Energía y Turismo, que va en contra de la energía renovable, crea los impuestos del sol  y posteriormente tiene que dimitir por el vergonzoso asunto del tema de los papeles de Panamá, es elegido por el ministro de Economía para representar la candidatura de España en el Banco Mundial. Menuda poca vergüenza y cantidad de favores deben de tener por medio, solo hay que mirar cuántos de ellos o sus hijos terminan trabajando como asesores en las compañías hidroeléctricas, a las que previamente les han concedido chapuces políticos legislando en su  beneficio, que nos han costado millones de euros a los ciudadanos. El invento se les ha jodido e indudablemente, después de las primeras mentiras públicas, la explicación se convertirá en otra payasada nacional, bien se realice en pleno o en comisión, a De Guindos lo van a machacar, aunque me sorprendería bastante una dimisión decente de él y del Presidente, defensor también implicado.

Curiosamente, el país se encuentra divido en dos bandos, sin llegar a ningún acuerdo entre una derecha, una izquierda y un comodín, a cual más cutre, manteniendo la primera sus tendencias de señorito de cortijo y la segunda olvidándose de los trabajadores, vaya como ejemplo la miserable manera en que Andalucía (la de los EREs y el socialismo) quiere repararle la paga extra robada a sus trabajadores, en tres años. Del joker de poker ni hablamos.

Señores, ustedes no tienen vergüenza ni ningún tipo de valía para representarnos porque anteponen sus pretensiones personales al interés del país. Cuando un saco de patatas huele a podrido porque se han estropeado muchas piezas es absurdo ponerte a lavar el resto por si alguna sale buena, siempre es más aconsejable deshacerte de él al completo. Y el Congreso hace tiempo que huele demasiado a cuerno quemado, apesta por el azufre de la queratina,  porque  mueve mal demasiado dinero y prebendas.

Federico Soubrier García – Sociólogo y Escritor.