DESDE MI CABINA.
Comas, como Sánchez.
[Paco Morán]

Pablo Comas, presidente del Recreativo de Huelva.

Pablo Comas.

El día seis de octubre, salvo una carta que tenga bajo la manga que intuyo no tiene Comas, éste habrá sido pasado en el Decano. Sabiendo que se sentará en el banquillo por presuntos delitos, su moral está por los suelos. La cárcel lo amenaza; la multa le da igual. Digo que le da igual, porque al no tener ni para tomar café, por mucha cuantía que el juez decida, no le afectará.

Aun habiendo sido el peor presidente de la historia del Decano, ha habido que echarlo sí o sí, antes de que pudiera haber asesinado a la institución. Los críticos en el Decano han actuado como en el PSOE, bajo el paraguas del sentido común para echar a un presidente nefasto. Un señor que sólo mira por su interés antes que por el interés de la entidad, no podía estar un minuto más en el sillón.

Comas se atrincheró y no lo puso fácil. Afortunadamente existen mecanismos para acabar con los egos personales de los individuos que hacen de su alrededor un ambiente irrespirable. Comas como Sánchez, no se pueden atribuirse ni un solo éxito. Todo ha sido fracaso en su gestión. La palabra hundimiento es la que más podría asociarse a estos tipos en sus carreras, y en este artículo 2 x 1.

En todo caso, cuando haya muerto Comas como presidente del Decano, habrá dejado un rastro perverso y una entidad demolida. De ahí que tras meses de horror, haya que construir un edificio de la nada.

Y será el nuevo presidente, sin ánimo de lucro y con conocimientos, el que tendrá que comenzar a poner los cimientos y un trabajo que necesitará el apoyo de todos. Es clave que ese señor sienta el respaldo del recreativismo para que su labor complicada tenga al menos el beneficio del agradecimiento. No sé quién será él y sus consejeros. Sí que al menos merecerá un reconocimiento y tener el apoyo que merece.

La moral es fundamental para sentirse cómodo. Aceptar ese cargo en estas circunstancias es digno de admirar en una entidad destrozada y de momento sin dinero para pagar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *