Manuel Anarte, ‘Lo que pasa cuando abandonas mi almohada’

Manuel Anarte poemario(Texto: Rafael Núñez Rodríguez) Manuel Anarte publicó en marzo su primer poemario: “Lo que pasa cuando abandonas mi almohada” (Niebla: 2016). A su vez, es uno de esos jóvenes que aparecieron la “Antología de poesía joven onubense”, también publicada por la editorial Niebla. Fue uno de esos autores que nunca perdieron la ilusión y las ganas de salir adelante. Sin duda por su grado de interés y participación en numerosos eventos poéticos, tenemos autor para muchos años. Entre otros motivos porque siempre está preparado para escuchar, aprender y mejorar. Trabajador incansable, ha sabido hacer grupo con Enrique García Bolaños y Aurora Revolver en una gira de presentaciones que le han llevado por numerosas localidades de la provincia.

Su poesía es amorosa, romántica y accesible. Mientras que su lengua es clara y transparente. Se podría relacionar con esa corriente de poetas, que han surgido gracias a las redes sociales. Esto ha quedado demostrado, el día que en el 1900 Bar Company, Manuel Anarte leyó con autoras de éxito incontestable, como Elvira Sastre o Sara Búho. Incluso los poemas de Manuel Anarte parecían comunicarse con los de esta última. Precisamente, una de sus mejores cualidades, reside en el directo, ya que conecta con el público con una facilidad envidiable. La segunda cualidad que me gustaría destacar de este autor, es su valor humano. Manuel Anarte es un tipo calmado y atento, humilde y sencillo, bueno en el amplio sentido de la palabra. Por ello le debo honestidad.

Manuel va a crecer como poeta, y llegará a convertirse en una referencia, con trabajo y esfuerzo. Ahora debe centrarse en cuidar sus textos. Amamantarlos con cuidado, mimarlos al extremo y hacer de ellos un fino reloj suizo. Crecer como poeta a golpe de libro y de página memorizada. La técnica de la lírica sólo se aprende leyendo, imitando, haciendo oído con los versos de cientos de autores. El arte oculta la idea de técnica y ello requiere un largo proceso de aprendizaje. Desvirtuando a Machado uno no es poeta porque lo crea, sino porque alguien crea que eres poeta. Manuel es una fuerza emergente, que debe controlar muy bien lo que publica y lo que deja en el cajón. Sus versos no son la poesía que humildemente leería, aunque lo haya leído con cuidado, y haya gozado de poder entrevistarlo para poder hablar con conocimiento de causa.

No obstante, su poesía es la que el público reclama mayoritariamente. Eso sí, esperamos que en próximos trabajos Manuel sepa crecer como debe. De ello dependerá que perdure su obra. De momento, su persona es toda una realidad, su presencia un acierto, aunque necesite tiempo y trabajo. Ya decía Horacio en “la epístola a los pisones” que había que guardar siete años los textos en un cajón antes de hacerlos públicos. Eso sí, lector curioso, no me prestes atención ve una librería y quítame la razón, si así lo estimas, pero no dejes de leer los versos de Manuel Anarte.

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