El fenómeno de las mareas vivas vacía y llena al máximo la ría de Huelva

vista de la ría de huelva desde el conquero (1) vista de la ría de huelva desde el conquero (2) vista de la ría de huelva desde el conquero (3) vista de la ría de huelva desde el conquero (4) vista de la ría de huelva desde el conquero (5)La costa de Huelva está viviendo estos días uno de los fenómenos más llamativos de la naturaleza, como son las denominadas mareas vivas. El fenómeno provoca, en lo que a la ría de Huelva se refiere, que se llene con las pleamares con un nivel altísimo de agua y se vacíe con la misma intensidad, tal como muestran las fotos recogidas esta mañana del martes desde El Conquero.

Las alturas de las mareas de este martes son de 1,3 metros, -1,2 metros, 1,3 metros y -1,1 metros. El máximo que se registra en Huelva es de 1,4 metros y -1,4 metros, lo que da una idea de la intensidad que tienen las pleamares y las bajamares de estos días, que se producen por la cercanía de la Luna con la Tierra.

EL FENÓMENO DE LAS MAREAS

Conforme la Luna gira en torno a la Tierra su fuerza gravitacional ejerce atracción sobre el continente y océanos. Al mismo tiempo la gravedad de la Tierra controla a la Luna y evita que se salga de su órbita. La atracción de la Luna mueve montañas y levanta una pequeña pero perceptible marea en la corteza terrestre. Además, atrae los mares y océanos, elevando varios metros el nivel del agua en algunos lugares. Este efecto es similar al de una aspiradora que pasa sobre un tapete y crea un abultamiento.

La fuerza que ejerce la Luna causa un crecimiento de la marea que eleva el nivel de los océanos. Conforme gira la Tierra y nuevas zonas quedan bajo la influencia lunar, la pleamar se mueve con lentitud, creando olas altas en una región y bajas en otra. La bajamar se presenta en una cuarta parte de la circunferencia terrestre por delante del paso de la Luna y a la misma distancia por detrás, siempre y cuando haya océanos.

La órbita de la Luna en torno a la Tierra es afectada por gran variedad de factores y al igual que las mareas depende del contorno del océano. Por ejemplo, el mar Mediterráneo, prácticamente rodeado por tierra, casi no presenta mareas, y el Golfo de México sólo una pleamar al día.

Resulta extraño que un crecimiento de la marea se presente a unos 13.000 Km. de distancia al otro extremo de la Tierra. La influencia gravitacional de la Luna allí es casi 7% menor que en el lado más próximo, pero la fuerza centrífuga de la Tierra empuja los océanos hacia afuera. Esto provoca la pleamar y la bajamar en esa parte del mundo. De no suceder así, habría sólo una gran pleamar y una bajamar en cada rotación terrestre. Pero, el tiempo entre mareas, como es el caso de la provincia de Huelva, es de unas seis horas, y hay dos de cada una al día.

Aun sin la influencia de la Luna, nuestros océanos y mares tendrían mareas, aunque menos vivas. La atracción gravitacional del Sol influye también sobre la Tierra. Esta fuerza, mucho más fuerte en su origen que la que ejerce la Luna, influye menos debido a la distancia que nos separa del Sol.

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