El ayuntamiento de Almonte niega que sea el culpable del cierre del campo de golf

El gobierno municipal cree que en el fondo está "que a la empresa no le está siendo rentable el campo de golf"

Miguel Espina y Antonio Joaquín, concejales de AlmonteEl concejal de Turismo y de Playa de Matalascañas del ayuntamiento de Almonte, Miguel Espina,  ha salido al paso de las acusaciones vertidas contra la entidad municipal en el escrito de la empresa Doñana de Silva, en el que anuncia el cierre indefinido del campo de golf de Matalascañas por culpa del ayuntamiento, y falta de atención hacia la empresa. Espina ha negado los argumentos esgrimidos por la misma y afirma que “mantenemos unas relaciones fluidas, hablamos todas las semanas. El fondo de la cuestión, según creo, es que a la empresa no le está siendo rentable el campo de golf y busca la mejor  manera de rescindir el contrato con el ayuntamiento, que por otra parte ya no es el propietario de estas instalaciones. Estamos viendo que además ese contrato de alquiler tiene visos de no ajustarse a la legalidad, por lo que los servicios jurídicos del ayuntamiento lo están estudiando.”

El concejal ha explicado que “el anterior equipo de gobierno del PP alquiló el campo de golf de Matalascañas a Doñana de Silva por un periodo de 20 años, de 2013 a 2033, a la par que llevaba al Consultivo el procedimiento de compra de estas instalaciones y presentaba posteriormente denuncia para anularla judicialmente, algo que no se entiende. La empresa se hacía cargo de los gastos de las instalaciones, más un euro anual en concepto de alquiler.”

Miguel Espina ha incidido en que “la mayor preocupación del equipo de gobierno hoy por hoy es ejecutar la sentencia que nos obliga a devolver el campo a sus antiguos propietarios, un proceso muy complejo que está abierto, y que queremos que se pueda hacer del mejor modo posible para todas las partes. Obviamente, los propietarios son los que tendrían que decidir qué hacer con el campo de golf.”

Con respecto al anunciado cierre indefinido, Espina señala que “no vamos a aceptar presiones. La empresa no puede cerrar definitivamente sin contar con el ayuntamiento, que podría poner condiciones para rescindir el contrato. Ya cerró en noviembre del año pasado y hablamos al respecto.”

Otro de los motivos que aporta Espina para explicar la actitud de la empresa que gestiona el campo de golf de Matalascañas es la negativa del actual equipo de gobierno a apoyar económicamente diversos eventos, como la celebración del campeonato de España de Golf, cosa que sí hizo el anterior gobierno del PP. El gobierno socialista de Almonte entiende que con el tipo de alquiler la empresa ya tiene suficientes ventajas municipales para desarrollar la actividad propia del campo, dentro del funcionamiento privado. En la actual situación económica del municipio, el ayuntamiento tiene otras prioridades, sobre todos de ayuda social a familias en apuros.”

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