Nuevas restauraciones de Carmen Sánchez en Ayamonte

restauracion beato (2) restauracion beato (3)(Texto: José Luis Rúa)  Aprovechó que los días estaban claros, que las nubes no anunciaban tormenta y que el calor aun paseaba por la parte baja del barrio de la Villa, en Ayamonte,  para manteniendo su buen ritmo de trabajo, hacer una limpieza a fondo de la estatua dedicada al beato Vicente Ramírez. Y es que a Carmen Sánchez Ruda, la hemos visto en el interior de la Iglesia de las Angustias, ante la imagen de la Inmaculada en la plaza de la Laguna, en su taller y es que restaurar, limpiar, colorear o poner a punto, es su trabajo cotidiano.

En esta ocasión recibió el encargo una vez más, de la asociación San Diego de Alcalá, preocupada por cuidar y mantener el patrimonio religioso de la ciudad fronteriza, a la vez que guarda y custodia la ermita de San Antonio. Un colectivo dedicado a todo lo que suponga preservar y mantener en el mejor estado posible, todo aquello que define y proclama la religiosidad de un sector amplio de nuestra sociedad. Carmen en esta ocasión, hizo una limpieza general, con sellado de grietas y adecuada protección contra líquenes y mohos.

Y cuando esta obra está lista, la podemos ver de nuevo en su estudio, en la parte más alta del barrio de la Villa, restaurando una colección de nueve cuadros, propiedad de la Diputación Provincial, por encargo del área de cultura. Son obras de los siglos XIX y XX, donados por diversos ayuntamientos al organismo provincial. Algunos de ellos ya han sido puestos a punto y han vuelto a la capital, para colgar de nuevo de sus paredes. En estos momentos está ocupada con dos nuevas obras del autor ayamontino Maximiliano Cruz. Repone el desprendimiento de policromía, algún roto o desgarro y repara alguna que otra rotura en el bastidor. Las obras son de un tamaño intermedio, 1.50 por 1.20 y 70 por 100 y la temática gira básicamente en  torno a los retratos y los paisajes de la época.

Y todo esto después de haber recogido la exposición que mantuvo abierta al público junto a su amigo Manolo Martínez, en un afamado restaurante de la vecina Playa Verde, durante los meses del verano. Una mujer inquieta que es feliz junto a los olores de su estudio, las obras almacenadas en un perfecto orden y esperando tomar de nuevo, alguna decisión importante. Es muy probable que en la próxima ocasion que la visitemos, esté dando los últimos retoques a la obra que llevará de nuevo a exponer en alguna sala de Ayamonte o de cualquier otro lugar que se lo soliciten. Carmen Sánchez Ruda, la doctora de las obras enfermas o de la sala de nacimientos pictóricos.

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