TERETES.
Ni ministros ni porras.
[Paco Velasco]

Paco VelascoEscribo el presente antes de conocer las divisiones ministeriales que Rajoy va a ejecutar. Confío en que don Mariano deje de ser facundo y, por una vez, sea fecundo. Sí importa, como musicaba Cabral, el si soy de aquí o de allá. Importa, pero menos. Lo realmente trascendental es dar frutos, producir, generar.

Qué más da quién sea titular de un ministerio si, al cabo, habrá de rendirse a la evidencia de la razón, y de la fuerza, de la ley. El Gobierno, que presumo muy fugaz, no puede traspasar unos límites. Se ponga quien se oponga o se plante el del desplante. Y esos límites pasan por el respeto a la norma democrática, sobre todo a nuestra ley máxima, aquella de la que fuimos privados durante los malditos años de la dictadura.

El primer límite ante los talibanes y los pasivos del todo me da igual es el de la soberanía nacional. Si nos ciscamos en la voluntad de todo el pueblo español, comencemos a comprar pañales. La unidad de España no descansa en nuestra Constitución. Es al revés. El ser de España es quien soporta la Constitución. En consecuencia, la Carta magna consagra la subordinación de todos los poderes del Estado a la soberanía de los españoles. No cabe, pues, dentro del marco de la indisolubilidad e indivisibilidad de nuestro Estado, la partición en naciones. Para eufemismos, los justos. Para demagogos, los conocidos, desde Espinar a Monedero.

De lo anterior, se infieren dos muros hoy por hoy  inquebrantables: ninguna ley por encima de la Constitución y poderes públicos al servicio del interés de todos los españoles. O lo que es lo mismo: por encima de emociones subjetivas, respetables, reglas objetivas solo modificables por otras reglas de mayor calado general.

Servidor entiende las posturas rupturistas de algunos ciudadanos. Las entiende como sentimiento pueril mas las desdeña como elemento disruptivo. Uno comprende las pasiones alocadas de gudaris de alcanfor o de burgueses de izquierda convergente –qué locura ideológica-, como comparte las ínfulas independentistas de Vallecas respecto a Madrid o de Vía Layetana en el marco de la Barcelona de Colau. Esta comprensión viene cercada por el factor insobornable de la legalidad. En la Huelva de mis amores infantiles, siempre propugné que mi barrio de la Merced debía alejarse de las grandezas económicas de la Onuba del centro de la ciudad. Y, sin embargo, esos amores nunca traspasaron el marco de la fantasía.

Rajoy es libre para nombrar a los ministros que le dé la real gana. Pero, cuidadín, que no se salte a pídola el marco constitucional. Los demócratas hemos ansiado tanto una Constitución que defenderemos con todas nuestras fuerzas las barreras de libertad que le son inherentes. Quienes se empeñan en calificar de régimen el período de la transición de 1975 es que o bien son unos desahogados dementes o tienen la mala leche de quienes nos quieren hacer comulgar con la identificación de podemos con debemos. Y por ahí, nones.

Por eso, insisto, diálogo, todo. Tragaderas, las necesarias. Ministros, los imprescindibles. De ilegalidades, ni una pues ya colmamos el recipiente del franquismo para probar siquiera una gota de la hiel del estalinismo que nos acecha.

En consecuencia, ni ministros ni porras. Ni porras ni ministros.

One Response to TERETES.
Ni ministros ni porras.
[Paco Velasco]

  1. Aurelio Pino Domínguez

    No sé si usted es supersticioso, pero el Sr. Rajoy ha nombrado a 13 Ministros. Para aquéllos que si sean supersticiosos, ya tienen un pretexto claro para desconfiar de que con este nuevo plantel se llegue a buen puerto. ¿Será verdad que las pensiones se queden en 13 pagas allá por Diciembre de 2017?…solo nos queda un año para comprobarlo.

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