Los dos menores sirios de la capital se integran en la escuela

Los seis sirios que llegaron a Huelva el pasado 23 de julio, dentro de un grupo de 155 refugiados hacia España, aún no han obtenido el certificado que les otorgue el estatus de refugiado mientras que los dos menores se encuentran “integrados en el colegio” y avanzan a grandes pasos con el idioma español.

El coordinador de la Fundación Cepaim en Huelva, Javier Pérez, responsable del trabajo de seguimiento con los refugiados sirios en la provincia, ha declarado a Europa Press que la tramitación para obtener el estatuto de refugiado ya se ha realizado por vía legal y que esperan que pueda estar concedida en un par de meses ya que es un documento “indispensable” para que puedan trabajar en el país.

Al mismo tiempo, Pérez ha destacado la integración de los dos menores de edad que llegaron a Huelva, de seis y ocho años, y que gracias a las clases de refuerzo y a su escolarización en un centro de la capital, ya se encuentran “integrados” y avanzan en el idioma español “que ya hablan mejor que sus padres”.

El responsable de Cepaim ha aclarado que se sigue trabajando “día a día” en la integración con estas personas por lo que, lo primero que se ha hecho es “una labor de inserción en la ciudad” para que conozcan de primera más donde están los servicios públicos a los que pueden acceder y puedan moverse con libertad dentro de Huelva.

Por su parte los dos niños escolarizados continúan teniendo “clases de refuerzo a diario para conseguir una integración más rápida” en el colegio donde también cuentan con un programa especial de educación.

Otro de los puntales con los que cuentan los refugiados sirios llegados a Huelva es el apoyo psicológico, un refuerzo para mejorar su adaptación para que se encuentren “mejor y más adaptados”, aunque en principio, según Pérez, ya han superado la fase más problemática y se “encuentran contentos y con muy buen ánimo”.

La siguiente fase del proceso sería la obtención de un puesto de trabajo, algo a lo que no pueden aspirar hasta que no tengan el certificado que los acredite como refugiados ya que es un requisito necesario para un empleo legal. En principio, las campañas agrícolas de la provincia “son la mejor opción” para que dentro de unos meses estos refugiados puedan ganarse la vida y desde Cepaim prevén ayudarles en este sentido.

Por el momento, la alimentación se distribuye a través de la Fundación Cepaim con los fondos aportados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, donde hay también un trabajo de seguimiento para que tengan una dieta “sana y variada”, a este respecto Pérez ha detallado que también se les ha enseñado a reciclar y usar los diferentes contenedores según los colores.

Pérez ha indicado que el objetivo final es el de una “completa adaptación a la ciudad y el país” por lo que espera que finalmente puedan “alquilar su propio piso, moverse por la ciudad e incluso hacerse socios del Recre”, algo que ya ha vivido en experiencias anteriores con otros casos y que se consigue en una evolución progresiva, dentro de un marco de convivencia y cohesión social.

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