Kobieta Pióro: ‘Diálogos de la Insulina’

KOBIETA.PORTADA EDITORIAL(Texto: Miguel Arias) El poemario “Diálogos de la Insulina” de Kobieta Pióro (Versátiles Editorial, 2016), constituye toda una sorpresa en el panorama poético onubense, en estos tiempos convulsos donde confluyen junto a autores consagrados voces emergentes de autores jóvenes como Enrique García Bolaños, Aurora Revólver -cuyo poema sobre la memoria histórica que cierra el libro “De Contrabando” publicado por la misma editorial merece en sí mismo una reseña-, Bárbara Grande y otros, y voces también  emergentes de autores de mayor edad que se asoman por vez primera al vértigo de publicar dada la extraña, por insólita, explosión editorial en Huelva tras décadas de verse condenados los  autores de aquí al destierro editorial o más sencillamente al silencio.

No es fácil comunicar por este medio las emociones que despierta la obra de Kobieta Pióro, ni pretende ésta ser una reseña con otra pretensión que la de expresar la experiencia de un lector que no tiene tras de sí -además de sus propios escritos- nada más que más de treinta y cinco años de lecturas, con ninguna formación universitaria en Filología y afines, sino en el Derecho. Pero dada la desidia o inexistencia de periodismo cultural en esta provincia, alguien tendrá que decir algo sobre este primer libro de una poeta joven que no puede verse condenado al olvido como consecuencia de esta ciclogénesis editorial y este tsunami de presentaciones responsables de perversos efectos. Y como nada ni a nadie me debo, disparo.

La obra de Kobieta Pióro nos revela una voz personalísima alejada de convenciones y de etiquetas; lo suyo no es ni el infantilismo sentimentaloide ni el tan extendido y mal llamado realismo sucio que dicho sea de paso sólo es bueno cuando es bueno pero no cuando es masacrado y caricaturizado por los nietos bastardos de Bukowski. No, lo de Kobieta es otra cosa que nos remite a la poesía esencial, a ese campo de la búsqueda del yo, de construcción indagatoria de un yo en conflicto con el medio que alcanza todo su valor cuando expresa vivencias universales que trasciende la mano de quien escribe. Porque Kobieta escribe desde un escepticismo confesado: “la poesía es la túnica larga y rasa / con la que cubro mi cuerpo desnudo” que ahonda en desaprender, en desprenderse de las capas de epidermis sembradas de células muertas como cambia la piel de la serpiente:  “Nunca más desnudaré mis otoños / frente al fuego de tu casa”… “El túnel hacia adentro es gris / y no muta. / Y dan miedo las caras / que forman las estrías / que deja el color al irse / y lo único que no se marcha / es el pavor a la indefinición / que el color gris marca”.

La mirada de la autora sobre un yo en desacuerdo con lo que la rodea apunta mil maneras de enfrentar esa fractura. Desde la rebeldía cuando escribe “En mis ojos arde mi hambre, / mi animal puro, desprovisto/ de maldades y bondades forzadas… Oh…/ de haber concebido, / habría parido rosas.”,  a la pura contemplación de la existencia como si fuera un objeto ajeno pero hiriente en la ausencia de uno mismo y así dice en el poema 22:  “Ven a la caída del día / a recoger mis huellas / cóncavas. / A brillar sobre mi deserción, / ven por si hay que decir / que no seré yo quien vuelva..  Mi muerte es versátil… Si te vas a acercar, / cuéntame que estoy viva…”. Y en esta aproximación de urgencia, el lector cree intuir que la declaración de intenciones a modo de concepción poética sobre el propio yo como objeto de reflexión se contiene en el n.º 8  (“Ambrose Street”) de los poemas en prosa que componen la segunda parte del libro donde confiesa la ancianidad con la que se enfrenta a su propio devenir, el desconcierto ante el género humano transmutado en medio hostil y la perplejidad ante el efecto devastador que produce la constatación de “la ironía constante en la esencia de todo ser existente” como invitación suicida al inmovilismo contra el que luego reacciona con el anhelo de otro mundo y otra vida donde sea posible la existencia de “…muchas vidas, tantas como mujeres me construyen.” -página 67-

Kobieta Pióro es autora de una poesía diferente, tanto en la parte en verso como en los poemas en prosa de la segunda parte del libro que da título a su obra. Con un lenguaje medido, ceñido, desprovisto de atributos innecesarios, presidido por la búsqueda de la palabra exacta, sin alaridos, sin concesiones al lector, y con algunos hallazgos lingüísticos notables.  Una voz tan diferente que creo que se separa y mucho del canon de poesía rápida e irreflexiva con la que se trata de torturarnos en muchas ocasiones por quienes pretendiendo la coloquialidad del lenguaje –con olvido en ocasiones de que la poesía es una manifestación artística que repugna la creación vertiginosa y fácil- apenas dejan espacio al diálogo íntimo que debe existir entre la obra y el lector. No, la autora construye su discurso con sus propias técnicas en la tradición de la poesía seria y deja su huella en el camino de quien se atreve a caminar por sus entrañas. En algún momento su lectura puede sugerir reminiscencias de la poesía de la inteligencia del Juan Ramón Jiménez más intenso, pero tan manoseado como está el poeta de Moguer hasta cuesta trabajo decirlo para no contribuir a tan curioso fenómeno. Que nadie espere poder leer este poemario de una sola vez ni leerlo una sola vez: la mayor virtud de la autora es producir desasosiego -bajo el posible influjo de Pessoa, citado en la solapa- en el lector, obligarle a detenerse, a enfrentar su mirada frente a sus propios espejos con el riesgo de no reconocerse. Kobieta nos invita a compartir su intenso ejercicio de introspección y con ello nos asalta y nos atrapa abiertamente en una emboscada: la de obligarnos a pensar quien somos, qué somos, cómo somos e incluso si somos. Y eso es un favor que nos hace en estos tiempos de tanta basura que se reclama literaria, y es justo agradecérselo porque nos ayuda a crecer en este planeta tantas veces inhabitable.

3 Responses to Kobieta Pióro: ‘Diálogos de la Insulina’

  1. Pues sí, es una artista, escribe canta pinta, pero el mundo de la literatura no es fácil y en este país y en esta ciudad, no se valora como debe ser, pero la que vale, vale y Kobieta VALE. enhorabuena por tus letras originales y sinceras y gracias por ese poemario que nos hace pensar y releerlo.

    Gemma.

  2. a ver si huelva te valora, tenias que haber nacidio en otro pais que valoran mas a sus artistas.

  3. esta señorita es un fenomeno y a demas canta que es una maravilla cuanto talento. en hora buena.

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