El peso mexicano en mínimos históricos como consecuencia de Trump

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Si en noviembre la posibilidad de que Donald Trump fuese el próximo presidente de los Estados Unidos eran un riesgo tan grande, que motivó una leve caída en las Bolsas de muchos países, con especial fuerza en el peso mexicano, las consecuencias de su elección y sus recientes declaraciones superan incluso las peores previsiones para la divisa mexicana.

Los inversores ya están alerta. Mientras otros muchos sectores se recuperan y estabilizan tras dos años de incertidumbre como 2015 y 2016, el peso mexicano comienza a erigirse como un valor de riesgo.

Plataformas de trading online como Teletrade, permiten ver y analizar las diferentes opciones de invertir en el mercado de divisas internacional. La libra aparece con ciertos interrogantes aunque esperanzas todavía no esfumadas; el yen y el dólar americano mantienen una senda alcista con muchas probabilidades de éxito; pero el peso mexicano presenta en imponentes números rojos la delicada situación económica que atraviesa, pese a que el año acaba de comenzar.

El desencadenante, las amenazas de Trump

Por Twitter, por la televisión y desde cualquier medio en el que se le escuchara, el electo presidente de los Estados Unidos, aún sin haber ocupado el cargo, ha amenazado continuamente a la industria del motor con imponer sanciones arancelarias importantes. El motivo es que no desea que la fabricación de automóviles se realice fuera de su país.

Lo cierto es que esta afirmación no es del todo correcta por parte de los análisis de sus declaraciones. Ford es una de las compañías con mayores proyectos de inversión en todo el mundo, siendo México uno de los destinos de sus diferentes líneas de negocio.

Sin embargo, sólo las inversiones realizadas en el país vecino a Estados Unidos han sido objeto de amenazas. Hasta tal punto ha llegado a ser un peligro potencial, que Ford ha desestimado la inversión de 1.600 millones de dólares, por la que se iba a construir en San Luis Potosí una fábrica que albergaría al nuevo Ford Focus.

Al final, más del 50% de la inversión terminará en una fábrica de Michigan (Estados Unidos) y 700 millones será la parte destinada a la fabricación del Focus en la fábrica mexicana ya existente de Hermosillo.

General Motors también va por una senda similar, más cuando la última amenaza desde redes sociales de Trump iba directamente dirigida hacia ella.

Efectos sobre el peso mexicano

La huida del capital extranjero por las presiones del republicano, así como las consecuencias sobre la recepción monetaria y la pérdida de empleo potencial, han hundido (de nuevo) al peso mexicano, superando mínimos históricos.

En la actualidad, el par está a 21,05 pesos, una depreciación de -1,5%. Pese a todo el problema no es el presente, sino el futuro que le espera.

Las exportaciones de México dependen de Estados Unidos en un 80%. Obviamente esto deberá cambiar si México quiere buscar un camino de prosperidad sin pasar por una grave crisis económica. Sin embargo hacerlo de forma abrupta es prácticamente imposible.

La inversión extranjera tampoco ve muchas ventajas de comerciar con México. Un país en confrontación económica con la primera potencia mundial no es el destino preferido de los inversores. Sobre todo, cuando la inflación ha hecho acto de presencia en salarios, gasolina o electricidad. La previsión es que a final de año suba del 4% que se esperaba al 5%.

Otras previsiones relacionadas son aún peores. La inversión extranjera va a caer abruptamente y, con ello, la devaluación del peso mexicano es un hecho. Por eso el mercado mexicano ya ha establecido un baremo realista y considera que 2017 le va a pasar factura en una caída de hasta el 15% con respecto al año anterior.

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