‘En un lugar del Quijote’, un comparsón que se mete al público en el bolsillo

0

En un lugar del Quijote (1)(Texto y fotos: Blas Miguel Hernández)   Sin lugar a dudas el gran espectáculo de la cuarta noche de la fase de preliminares del Carnaval Colombino nos llegó previo al descanso, momento en el que hizo su aparición en escena la única agrupación de Huelva en esta noche, la denominada “Comparsa Sajuanera” bajo el título de “En un lugar del Quijote” que no dejó impasible a nadie.

Ante un horizonte rojo anaranjado en clave baja se dibujaban las siluetas del Quijote, de Rocinante y un burlesco molino de viento, una preciosa imagen manchega cortada por las siluetas de las no menos preciosas dulcineas. Tras el prólogo narrativo de D. Quijote que se hablaba y se respondía a sí mismo, como un loco en busca de su Dulcinea, estas comenzaban con un suave y dulce canto sobre los sueños rotos de hojalata, una historia sin fin en la que los molinos giran cuanto tengan que girar, un caballero sin su dama…

El suave canto se transforma tras un silbido en un musical donde Dulcinea reniega de la pertenencia al hidalgo caballero despeinando el argumento de él y de la obra, ella es su propia libertad, navegando en sus sueños libre para escribir su propio final.

El primero de los pasodobles se lo dedican al Gran Teatro y a su público, porque no existe mayor premio que el reconocimiento de estos en contra de lo que decidieron cinco zombis por el hecho de ser mujer en el pasado carnaval. El segundo vuelven a reivindicar la igualdad de la mujer frente al hombre en sus letras de manera poética y profundamente metafórica. La exquisitez de la música va en consonancia con el gusto con que son cantados, imprimiéndole sobrada fuerza cuando es preciso.

Los cuplés con música casi hablada más que cantada, nos contaron de los calores de los políticos y sus sudores este verano pensando en unas nuevas elecciones y lo poco que les agrada que les llamen las niñas, las mujeres… en vez de comparsa a secas, rematando el segundo cuplé de la misma guisa que el primero. Terminan su estribillo dejando atrás sus anteriores intervenciones en el concurso y si ahora esto tiene un distinto final que les alegre la cara…. dicen; “píntame dos garabatos”.

El popurrí es un repaso de la figura de la mujer desde la creación, al uso que se ha hecho de ella en todas las sociedades. Fue despedida esta comparsa con el público en pie y con palmas por Huelva, un comparsón.

Compartir.

Leave A Reply