LABERINTO SOCIAL: Jubilación personalizada

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(Texto: Federico Soubrier) -Buenos días –dijo con timidez a la expectativa de si podía sentarse.

-Dígame -contentó el médico interino con voz seca.

-Yo venía por el tema de mi jubilación –susurró con cierta vergüenza.

-¡Ya estamos! Vamos a ver, ¿qué edad tiene usted? –preguntó un tanto enfadado.

-Acabo de cumplir sesenta y nueve.

-Años cotizados –inquirió con desidia.

-Cuarenta más o menos.

-¿Cómo que más o menos?

-Treinta y nueve y once meses.

-Yo le veo bien –comentó el hombre con sorna.

-Tiene usted suerte, yo tengo cataratas en los dos ojos y glaucoma, es más, no le veo para nada con buenos ojos.

-¿Qué esperanza de vida le ha dado el médico de cabecera?

-La normal para los que están sanos, seis años, hasta que cumpla unos setenta y cinco con un poco de suerte.

-Va a tener que seguir unos añitos, me parece a mí, cotizan pocos jóvenes para muchos viejos.

-Hombre, si puede usted anotar que tuve seis hijos, lo mismo cuenta a mi favor.

-Me parece que no –dijo tajante.

El hombre sacó su bolsa de orina y tirando del tubo de la sonda la colocó sobre la mesa.

-Podrían tener en cuenta que los últimos cinco años no he perdido el tiempo en ir al baño.

-Ande, quite eso de ahí –protestó con cara de asco-. Y firme aquí, le voy a meter en la máquina y a ver qué pasa.

-No puedo, tengo párkinson.

-Excusas. Ponga su huella y entre en esa cabina.

El hombre, después de ser más zarandeado que un vehículo en la ITV,  salió mareado a la vez que el cacharro expedía un tique muy largo.

-Está usted de suerte, la última vez no tuvimos en cuenta la amputación del pie ni la sordera del oído izquierdo, un mesecito más y le damos la jubilación parcial, solo tendrá que trabajar cuatro días semanales con jornadas de treinta siete horas y media, si trabaja en la Junta de Andalucía, treinta y cinco. ¿Tiene fondo de pensiones?

-Mire, me pone un año más pero apunte que me cago en los políticos que se han fundido la hucha de las pensiones, los representantes de los empresarios, los de la banca y los sindicatos que firmen un mal un remiendo de lo de Toledo, ahora no que estoy estreñido, el día que me toque el enema. ¿Me da la próxima cita previa? ¿No sería posible que me evaluase el tribunal del caso Nóos?

-Va a ser que no, seamos serios, tome para dentro de un año; si no se puede desplazar, ya le mando la unidad móvil. No se preocupe que me he enterado que van a renegociar todo el sistema, hay que ser optimista, pronto disfrutará de su asueto, cuídese. ¡Siguiente…¡

Federico Soubrier García – Sociólogo y Escritor

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