‘Todo es nada’ reinventa los refranes como “artefactos de utilidad dudosa”

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El diputado provincial, Antonio Beltrán, ha inaugurado esta tarde en la Sala de la Provincia la exposición ‘Todo es nada’, proyecto artístico con el que su autor, José Miguel Pereñíguez (Sevilla, 1977) obtuvo la Beca de creación plástica Daniel Vazquez Díaz en el año 2015, año en el que también obtuvo la beca Bea Sánchez con ‘Girls just want to have art’, cuya muestra le ha precedido sólo unas semanas en el espacio expositivo de la Diputación.

El proyecto parte de la reflexión del uso cotidiano que hacemos del lenguaje, que “nos hace creer que somos dueños de nuestro propio discurso: ese que no sería dicho si no lo dijéramos nosotros”. Sin embargo, el autor subraya que si se comprende cuanto decimos “es únicamente por la vigencia de un sistema de comunicación que nos precede y nos supera, que está muy por encima de nosotros y de cuyas reglas, inercias o trampas, no somos capaces de escapar”.

Para José Miguel Pereñíguez, una de esas inercias que implican a la mente y al lenguaje consiste en imaginar la realidad como un catálogo de situaciones-tipo que se plantean y se resuelven siempre del mismo modo “y que cabe describir sucintamente mediante una breve frase de la que podemos echar mano. Este es el mecanismo que ha llevado tradicionalmente acuñar sentencias, aforismos y refranes de todo tipo”.

El origen de ‘Todo es nada’ está, precisamente, en una colección de refranes publicada por el humanista sevillano Juan de Mal Lara en 1568: “La Philosophía vulgar”. Este singular título revela las intenciones del autor: mientras otras obras contemporáneas recopilaban fundamentalmente sentencias de autores clásicos, Mal Lara toma las usadas en su tiempo por la gente común y las transcribe y comenta en lengua vulgar, esto es, ni griega ni latina.

En la obra de Mal Lara, además, cada refrán aparece comentado: en ocasiones es una breve aclaración; en otras, un erudito inventario de ejemplos que concuerdan con el refrán, tomados de anécdotas históricas o del parecer y las opiniones de pensadores antiguos o modernos. Otras veces se trata de poner en evidencia los recursos lingüísticos presentes en los originales: paralelismos, metonimias, antítesis, paradojas, simetrías, elipsis… Un aparato verbal, tan sencillo como eficaz, que se corresponde con una visión del mundo en la que las relaciones de causa y efecto (las acciones humanas y los bienes y males que de ellas se derivan) se presentan de modo implacable.

Siguiendo esas pautas, esta exposición -cuyo título se inspira en uno de los dichos contenidos en la obra, Todo es nada lo de este mundo si no se endereça al segundo- propone al espectador una serie de piezas a modo de equivalente visual, conceptual o sonoro, de los refranes glosados por Juan de Mal Lara. Esculturas, objetos, dispositivos mecánicos, cosas que hacen ruido, dibujos, diagramas… que atienden especialmente a pautas repetitivas y rituales que se desprenden de lo dicho o lo descrito. “Se pretende así atender al desarrollo de estos proverbios y moralejas, cuya eficiencia funcional y capacidad de persuasión se inocula como un virus todavía en el lenguaje actual, dándoles para ello la forma irónica de artefactos de utilidad dudosa más allá de su autorrepresentación y de una precisión al borde del ensimismamiento”, asegura el artista.

La exposición se completa con otras obras que intentan buscar equivalencias, paralelismos y correspondencias en otros referentes: en objetos encontrados, en piezas musicales, en conceptos tomados de otras lenguas, etc. El hermetismo de estas traducciones y la autonomía del desarrollo formal de esos objetos esconden una indagación acerca de qué códigos pueden ser llamados “lenguajes”.

La exposición ‘Todo es nada, Glosas de refranes en lengua vulgar y otros juegos de correspondencias’ permanecerá abierta en la Sala de la Provincia hasta al 24 de junio, en horario de 10:00h a 14:00h y de 17:00h a 21:00h de lunes a viernes y de 10:00h a 14:00 los sábados.

Sobre las Becas Vázquez Díaz

El objetivo de las Becas Daniel Vazquez Díaz -que desde hace más de dos décadas convoca la Diputación- es estimular la creación artística en Andalucía. Estas becas constituyen “un gran aliciente para los jóvenes artistas y atesora un enorme prestigio en todo el ámbito andaluz, al ser considerada una ayuda eficaz a la producción artística y un ejemplo de reconocimiento y fomento de la creación dentro del campo de las artes plásticas, y más aún en estos tiempos de crisis. Desde su creación en 1993, un total de 72 proyectos se han beneficiado de las Becas.

Las Becas Daniel Vázquez Díaz están dotadas con 10.000 euros que se conceden a la producción. Es decir, se financia la ejecución de dos proyectos creativos (5.000 euros como máximo a cada uno de ellos) en cualquiera de las disciplinas de las Artes Plásticas, siempre que previamente hayan sido seleccionados por el jurado. Los artistas disponen del plazo de un año para llevar a cabo sus obras, que serán expuestas en la Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva. Los artistas becados se comprometen, a su vez, a donar una obra original a la Diputación, que pasará a formar parte de los fondos artísticos de este organismo.

 

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