Performance animalista en la plaza de las Monjas contra los toros

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El Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal (CACMA) ha mostrado con una concentración-performance en Huelva su denuncia contra la tauromaquia, coincidiendo con el inicio este 3 de agosto de los festejos taurinos de las Fiestas Colombinas.

La acción ha dado comienzo a las siete de la tarde, en la céntrica la plaza de las Monjas, donde ha habido dos tipos de participantes: como torturado, yaciendo con banderillas en la espalda y sangre artificial -en simulación del sufrimiento del toro-, y como denunciante de lo que los animalistas entiende es un espectáculo que debiera prohibirse, portando paneles abolicionistas con imágenes y frases impactantes.

Desde Cacma se ha indicado que con esta acción lo que se pretende es que “Huelva diga una vez más basta, pues hemos conseguido que en nuestro recinto ferial ya no exista el maltrato y la explotación animal, que no haya ponis obligados a realizar interminables jornadas de trabajos forzados en unas pésimas condiciones, que no se considere a los peces objetos para regalar como premio en las casetas y tómbolas, que no se instalen circos ni atracciones con animales, etc.”

Para Cacma, los festejos taurinos son “el último exponente de lo anacrónico, de lo insensible, de lo salvaje, de lo sádico, y de un sinfín de calificativos más, ninguno desde luego bueno”.

MANIFIESTO PERFORMANCE ÍNTEGRO

Queridos amigos y amigas, en primer lugar desde el Colectivo Andaluz Contra el Maltrato Animal, CACMA, queremos por supuesto daros las gracias por estar aquí, ha sido un placer compartir la tarde en vuestra compañía, unidos y unidas ante una gran injusticia:

La tauromaquia lleva anños subsistiendo agonizante a base de inyecciones de dinero público, acorralada por la conciencia cada vez mayor de la sociedad ante el maltrato animal, una concienciación que está provocando que cada vez haya menos jóvenes que muestren interés por tan bárbara afición y en el mundo taurino, conscientes de ello y de la avanzada media de edad de sus espectadores tratan de manipular a los más pequeños para moldear e insensibilizar su psique cuando más vulnerables son. Prueba de ello son las múltiples exhibiciones de toreo que llevan tomando por costumbre en los útimos años dirigidas a los más pequeños y cuyo objetivo no es más que acercarles a ese oscuro negocio con fecha próxima de caducidad. Nos cuesta entender como unos padres, sean o no aficionados, pueden acercar a sus hijos/as a algo de tan cuestionable ética, más si cabe teniendo en cuenta que tal vez luego quieran protegerles de contemplar obras de ficción en televisión donde se muestre violencia, sangre o muerte. Todo lo anteriormente citado está ligado a los festejos taurinos y no es ficcioó, es una lamentable realidad, sin duda dañina para la infancia como reconoce la UNESCO.

Nadie dentro de una plaza de toros acaba viendo al toro, cegados por toda la parafernalia y el ambiente festivo que se vive no ven a un animal indefenso (por mucha fuerza y potencia que tengan sus astas), no ven a un animal acorralado sin escapatoria, asustado, exhausto, humillado, torturado, sangrando, vomitando sangre, defendiéndose de la única forma que sabe y por último rendido… rendido y deseoso de que acabe su agonía. Si todo eso no fuese poco está el caballo…esos que antaño morían destripados en cada corrida y que actualmente siguen expuestos en el rejoneo y cubiertos con peto en las corridas… un peto que evita que las astas se claven pero no evita las embestidas, ni el pánico del animal, ni las espuelas del picador… y todo eso ¿para qué? ¿por afición? ¿por gozo? ¿por diversión? quienes luchamos por acabar con ello simplemente no podemos ser impasibles ante tan dantesco y grotesco espectáculo.

Huelva hoy a dicho una vez más BASTA, pues hemos conseguido que en nuestro recinto ferial ya no exista el maltrato y la explotacioón animal, que no haya ponis obligados a realizar interminables jornadas de trabajos forzados en unas pésimas condiciones, que no se considere a los peces objetos para regalar como premio en las casetas y tómbolas, que no se instalen circos ni atracciones con animales, etc. Pero los festejos taurinos no deben seguir manchando de sangre las Fiestas Colombinas, son el último exponente de lo anacrónico, de lo insensible, de lo salvaje, de lo sádico, y de un sinfín de calificativos más, ninguno desde luego bueno. No queremos esta lacra, no queremos este sinsentido, no queremos que se derrame más sangre… y que no quepa duda…que no pararemos hasta la ABOLICIÓN, muchas gracias Huelva.

 

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