Crimen de Almonte: Las víctimas recibieron 154 cortes o puñaladas

0

Cada vez se complican más las cosas en el juicio del doble crimen de Almonte, que este jueves ha vivido su décima sesión con la declaración de agentes del Servicio de Criminología de la Guardia Civil. Estos han manifestado en su declaración que no encontraron ADN del acusado, Francisco Javier Medina, en la casa donde se produjeron los terribles asesinatos en abril de 2013.

Pero los momentos más duros de la sesión se han vivido con la declaración de tres médicos forenses del Instituto de Medina Legal de Huelva, que han ofrecido detalles de cómo se produjeron las muertes del padre y de la niña. El primero recibió 49 puñaladas o cortes y la niña 105. Los tres han concluido que hubo un único agresor y que el arma utilizada tenía una anchura de 1,6 centímetros, pero que no se corresponde con el cuchillo encontrado en la vivienda.

Ni el padre ni la niña murieron rápidamente, ya que ambos pudieron haber salvado la vida de haber sido atendidos rápidamente, especialmente la menor. Miguel Ángel murió una medía hora después de la agresión y la niña varias horas después, aunque ambos debieron perder la consciencia de manera casi inmediata. La muerte debió producirse entre las cuatro de la tarde del sábado y las cuatro de la madrugada del domingo, aunque la media sitúa que el cruel ataque se debió producir alrededor de las diez de la noche del sábado.

Además del ensañamiento, los médicos han llamado la atención sobre las heridas encontradas en la espalda del cuerpo del padre, en forma de cruz, algo así como un símbolo de víctoria, lo que denota un ataque visceral, fuera de control, donde se mezclarían celos y miedos

No hubo una pelea, sino un intento de Miguel Ángel de escapar de su agresor. En cuanto a la niña, los médicos la consideran como una víctima circunstancial. La mayor parte de los 105 cortes que sufrió no eran de muerte y el que hubiera sido tapada denotaba que había un vínculo afectivo o de arrepentimiento.

SOBRE EL ADN

Uno de los agentes ha manifestado que el ADN encontrado en unas toallas de la casa son de la propia víctima, de la niña y de la esposa y madre de ambos.

Se realizaron hasta cinco informes sobre las muestras que les fueron remitidas por la Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Huelva y en ninguno de ellos aparece que hubiera restos de ADN del acusado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Compartir.

Leave A Reply