Javi Ollero, siete años para volver a vestir de amarillo con el PAN

0

Javi Ollero, dorsal número 8 del PAN.

No ha tenido que llegar a los 30 Javier Ollero para atesorar un buen número de experiencias en el balonmano. Desde que dejara Moguer y el Pedro Alonso Niño por motivos de estudio ha pasado por varios equipos, incluso extranjeros, y con la suma de todos ellos ha alcanzado un extenso y meritorio currículo. En cada uno ha sabido hacer de todo para aportar lo que más necesitaba el equipo en cada momento y así se ha ido haciendo imprescindible allá por dónde ha pasado. De vuelta a casa una década después es un versátil jugador, veterano en experiencia pero con mucho que ofrecer aún, con calidad y que además conoce el club y a muchos de sus compañeros. Sin embargo, es nuevo en el equipo de José Flores y una vez más está en el proceso de sacar de su repertorio la solución más útil en cada caso, como si de una navaja suiza se tratara.

El pasado sábado vivió con el PAN Moguer el estreno del equipo en casa esta temporada, pero en lo personal fue su reentrada en el Pabellón Zenobia vestido de amarillo, algo que no hacía desde la temporada 2004-2005. Son muchos años para alguien de la tierra y que casi se había acostumbrado a venir como visitante, las últimas campañas en el Ángel Ximénez, pero este sábado nuevamente será un jugador amarillo más en su casa ante el Bm Benidorm y podrá sumar nuevas sensaciones a las primeras.

“Los días antes del partido lo viví tranquilo, sin pensar en que era mi primer partido en casa después de mucho tiempo. Durante el calentamiento sí lo pensé más, pero después me dediqué a jugar y la verdad es que me sentí muy bien. Tenía ese puntillo de verme de nuevo en casa y disfruté del partido, tanto en la primera parte en la pista como en la segunda, en la que jugué menos, desde el banquillo”, recordó el jugador, que analizando el encuentro dijo que “el partido estuvo igualado hasta el minuto 15, pero después conseguimos controlarlo y todo fue más cómodo”.

Mejorando el estado físico

Pese a jugar en la temporada 2004-05 con el PAN entonces entrenaba en Granada y solo se unía al equipo para los partidos, por lo que ha transcurrido una década hasta que ha vuelto a entrenar en Moguer, concretamente después de estar cuatro temporadas en el Universidad de Granada, una en el Marsella francés y las cinco últimas en el Ángel Ximénez de Puente Genil. Esta pretemporada tampoco ha sido la ideal para él, pero está con ganas de alcanzar el tono físico adecuado. “Aún me falta para estar al nivel de mis compañeros. Este año estuve lesionado y sólo jugué tres partidos antes la fase de ascenso y después me ha hecho largo este parón de tres meses hasta volver a jugar. Además no he tenido una pretemporada de entrenamientos normal y estoy notando el contraste con el ritmo de competición”.

En cuánto al plano táctico el encajar en un grupo en su mayoría hecho tras el paso de la temporada anterior, Ollero señaló que “no es fácil, porque no tengo 18 años. Éste mi equipo, pero yo soy el nuevo. Jugué con Alejandro, con Lauro y con Sergio, pero a todos los demás los estoy conociendo. El que me tengo que adaptar al equipo y a la forma de jugar de José Flores soy yo y la verdad es que me está costando realizar ciertas funciones, pero le estoy poniendo ganas para conseguirlo lo antes posible”. No obstante, destacó que “me gusta mucho la forma de entrenar de Flores y el ambiente que hay en el grupo, que es estupendo”.

Rival más imprevisible

Acerca del próximo rival, el BM Benidorm, que viene de ganar 26-21 al SJO Lanzarote, pero que empezó perdiendo ante La Nava (34-31), Ollero comentó que como Florida “es otro equipo que no estaba el año pasado en el grupo y que desconocemos, pero te pones a ver su plantilla y no es precisamente un equipo débil. Tiene grandes jugadores como Fernando Latorre, Sergio Berrios y Eugenio Grau, gente con calidad, experiencia en Asobal y saber estar y hay que pensar que ganar no va a ser fácil”.

Al respecto añadió que “nos van a exigir durante más tiempo que Florida, que tuvo 15 minutos buenos y nos cogieron de imprevisto, pero después de realizar unos ajustes el partido fue relativamente más cómodo para nosotros y el marcador lo reflejó al final. Benidorm tiene jugadores con muchas cualidades y aunque veamos cuáles son su puntos fuertes, su calidad individual les hace más imprevisibles”.

En cuanto al buen arranque del equipo moguereño, Ollero quiso destacar cómo los jóvenes se están dejando guiar por los veteranos para aportar en varios aspectos al juego del equipo. “Considero que se están dando cuenta de dónde tienen que estar y qué tienen que hacer. Saben hasta donde llegan sus funciones y están dispuestos a escuchar y aprender de jugadores de más peso y lo están haciendo muy bien. Son como unas esponjas, les dices algo, lo absorben y lo demuestran a continuación”. Además consideró que “tenemos que cuidarlos porque los vamos a necesitar. La liga es muy larga y siempre hay lesiones y alcanzamos como esperamos la fase de ascenso vamos a tener tres partidos en un fin de semana y vamos a necesitar la ayuda de todos”.

Además de en lo deportivo ha tenido que adaptarse en lo personal a una nueva vida en Moguer, un cambio que ha asimilado bien. “Llevaba diez años viviendo solo y con mi independencia. Siempre piensas cómo te vas a adaptar al cambio, pero la verdad es que mi madre y mi hermana me lo están poniendo muy fácil. Estoy contento de volver a Moguer, donde se vive muy bien y aunque echo de menos algunas cosas de Granada siempre puedo ir de vez en cuando”.

Compartir.

Leave A Reply

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies