EL ESTERO.
Balbuceos.
[J. J. Conde]

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[J. J. Conde]
El Estero“Hemos tocado fondo y ahora viene un periodo de recuperación”… ¿Del ser humano? ¿Habla usted del ser humano o del vil metal? Me da la impresión de que lo único que a usted le importa es el color del dinero. Claro que para eso se le colocó, para el desvarío… No, si a mí no me importa. Ya sé que todo es un gran negocio y una magnífica locura. Y en esa provocación, hasta es lícito pensar que Elvis aún vive, o que el actual Paul McCartney no es sino un suplantador profesional. Todo vale. Eso sí, nada es gratis. Nadie quiere echarte una mano (será por lo de quedarse manco) Y mira que la margarita se deshoja continuamente. ¡Cuántos fantasmas del pasado! ¿Tú crees que con sesenta razones se me puede olvidar la crisis? ¿Qué crisis? El trabajador siempre está en crisis… Váyase a dar una vueltecita por los tajos y que le expliquen. Después, se me sienta usted en un banco de la Plaza de las Monjas y contemple, contemple…
Tranquilo. Todo se paga en esta miserable vida. Ya te veré anunciado, enmarcado y con letras gordas, en las últimas páginas de cualquier diario. Y digo yo: ahora que la corrupción va saltando al ruedo como maletilla avaricioso con el asterisco de la estancia permanente, es la oportunidad. Que el pueblo exija. Que el pueblo se levante y determine si quiere seguir viviendo con el cáncer de la especulación como acompañante. Que los que están pringaos no son habituales de los “todo a 1 euro”. Que hay mucho fariseo vociferando desde el púlpito, mucho trepa. Y todos eluden el compromiso sin causar estragos aparentes. Hay quienes esconden la cabeza en el asunto del almacén de gas de Doñana (por algo será), quienes se erigen en abanderados de la línea férrea Huelva-Zafra cuando entre unos y otros casi la mataron y los empresarios con la reclamación del ciento sesenta por hora. De risa, o de llanto. Pensar con los pies y jugar con la cabeza, don Alfredo. Y mientras tanto, la bendición del do de pecho de Dolly Parton, el susurro de los labios de la Jolie o el postizo púbico de Kate Winslet en El lector, que es lo que parte el bacalao.

Lobos los hay. No “lobbies”, no. Auténticos lobos merodeando por la serranía a la búsqueda de perlas con las que ilustrar sus vómitos de cada día. Habría que investigar dónde están los panes y los peces, dónde el maná. Levanta y anda, dice uno. Y se hizo el silencio. Que reflexiona el poeta, oiga. (Sesenta y seis años después se sigue desembarcando en Tarifa, en Granada, en Almería, en los Caños, en las Islas Canarias…Son los soldados del hambre) Suena la bronca. ¡Quién iba a pensarlo! Ahora que la diosa de ébano se sumerge en el rublo y te muestra la cara y la cruz desmontando mitos en su primera lección de acuario. Pero que conste que la inspiración siempre surgirá en tierras de África. Y te lo dirá también Barceló, el pintor más envidiado del reino. En privado te lo cuento: me han dicho que este verano la bohemia va a invadir nuestras costas de punta a punta, ¡qué te parece!

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