La mayoría absoluta que ostenta el Partido Popular en el Ayuntamiento de Cortegana ha hecho posible la aprobación en el pleno municipal de la adjudicación del servicio del agua para los próximos 25 años. IU y PSOE votaron en contra de la propuesta.
Izquierda Unida ha criticado lo que considera «una entrega del servicio de agua a Aqualia de espaldas al pueblo”.
La portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento corteganés, Rebeca Martín, advierte que la letra pequeña del acuerdo de privatización diseñado por el alcalde, José Enrique Borrallo (PP), garantiza los beneficios de la empresa por encima de los intereses de los ciudadanos y ciudadanas.
La privatización salió adelante solamente con los votos del Partido Popular, ya que Izquierda Unida y PSOE votaron en contra de la propuesta. La portavoz de Izquierda Unida en el Consistorio, Rebeca Martín, denunció durante el debate que “el PP ha dado la espalda al pueblo con esta medida privatizadora” y recordó que su grupo había exigido a la Alcaldía que consultara a los corteganeses antes de tomar una decisión tan importante como esta.
A juicio de Rebeca Martín, el alcalde, el popular José Enrique Borrallo, “no ha querido escuchar la opinión del pueblo”, que ya había dicho no a esta privatización a la carta con un manifiesto rubricado nada menos que por 1.500 ciudadanos y ciudadanas de la localidad serrana.
Según Izquierda Unida, la adjudicación del servicio del agua a Aqualia acarreará en el futuro subidas de tarifa y facturas porque “el alcalde ha aceptado una cláusula que deja claro que si existiera un mal rendimiento económico de la empresa, el Ayuntamiento se vería obligado a velar por su estabilidad presupuestaria”. Esa es la letra pequeña de una privatización que dejará aislada a Cortegana en la prestación de un servicio esencial como es el abastecimiento de agua en una comarca donde la gran mayoría de sus municipios dependen de la empresa pública Giahsa.
El Ayuntamiento de Cortegana recibirá de Aqualia de forma urgente 500.000 euros en concepto de canon, una cantidad que “servirá para poder hacer frente a los incumplimientos que acumula y al pago de sus obras faraónicas de cara a las próximas elecciones municipales”, asegura Rebeca Martín. Un dinero, añade, que “se gastará en apenas medio año”.