TERETES.
El búnker impenetrable.
[Paco Velasco]

2

TeretesLas buenas palabras de los políticos sobre arrepentimiento y contrición resultan tan trágicas como la manifestación de buenas intenciones de quienes carecen de propósitos de enmienda. Ante las evidencias, todos se blindan en el búnker impenetrable del “yo no he sido” o del “y tú más”.

Que dice Rajoy que no va a permitir que la corrupción oculte la gestión del PP. La vida al revés. Es el sino de los políticos de moralidad desviada. Como Monedero cuando sostiene que su declaración fiscal rezuma ética porque, en vez de pagar cien mil euros, ha abonado apenas setenta mil. Y gracias, porque la ley le ampara si quiere depositar sus beneficios en uno de esos edenes financieros que en el mundo son. O como Susana que se divorcia de sus cónyuges de conveniencia porque, según dice, los de Izquierda Unida ponen en duda la estabilidad casamentera. Ni que decir tiene de Maíllo y socios. Tan pronto declaran amor eterno a su pareja de hecho, como la ponen a caer de un burro por negarse a secundar prácticas de libre relación.

En cuanto a Rajoy, hay que refutarle su dicho de que la corrupción en su partido no oculte su gestión. Es lo contrario. Que la peor o mejor gestión de su gobierno no encubra la corrupción. El asunto Bárcenas es de lo más bochornoso que este articulista ha conocido a lo largo de su ya dilatada experiencia vital. En cuanto a la magnitud del desastre ético, sólo comparable al GAL de don Felipe y a la explosión incontrolada de la bomba institucional de la Junta de Andalucía concretada en los hediondos expedientes de regulación de empleo y en la indecente llevanza política de los cursitos de (de)formación.

En lo que respecta a Susana Díaz, más de lo mismo. Su desentendimiento de los ERE y de los cursos de formación comporta su voluntad de escudarse tras el muro de acero del poder institucional. La corrupción de su partido empaña y mancilla su honorabilidad porque a fuer de lanzar bombas fétidas contra la derecha, no percibe la necesidad acuciante de los ciudadanos. Permitir que tres exconsejeros de la Junta formen parte de la Diputación Permanente del Parlamento constituye el indicativo de su política mentirosa, el subjuntivo de su deseo de anclarse en la misma por los siglos de los siglos, y el imperativo de resistir cueste lo que cueste. Puede jurar en hebreo sobre su inocencia que servidor no cree una palabra de sus excusas, como me escandalizo de que Mariano quiera convencerme de que desconocía las andanzas millonarias de Bárcenas.

En España sí hay impunidad por más que en algunos casos las instituciones funcionen y los malhechores de la política besen el suelo de las prisiones. Para tres monos que entran en la cárcel, cuántos gorilas golpean su pecho afrentándonos con su libertad. No me hablen de voluntad regeneradora si con anterioridad no ha puesto sus cargos a disposición de sus partidos. La responsabilidad pasa por cumplir con su obligación y con su compromiso de responder ante los españoles. Y eso no se ha hecho. Quienes les votamos en las últimas generales, depositamos en sus organizaciones la esperanza de poner verdad sobre mentira, de instituir eficacia por encima de la ineptitud heredada y de confiar en gobernantes con lustre moral. Y esto no ha sido así.

De ahí el título del artículo. Dejen de confundir con sus proposiciones sesgadas. La gestión es la que debe poner blanco sobre negro el tema de la corrupción. Esta no borrará los aciertos. Sin embargo, los pocos éxitos tampoco pueden convertirse en el búnker que sepulte la pesadilla de la corrupción. El búnker que va a levantar Tsipras en Grecia: si la UE no secunda su política, ya lo hará Rusia. O China. O la misma Corea del Norte. O es que alguien cree que el reto griego se sustenta en el vacío.

Si no quieren que se les llame casta, actúen con pureza. Con pureza no entendida como castidad, sino como virtud de la honradez y del honor.

Compartir.

2 comentarios

  1. Inés del M;ar on

    No, yo no creo que en España haya impunidad y poquito a poco vamos viendo los ejemplos de que no la hay. Lo que sucede es que en España la Justicia no funciona ni como el Juez de la Horca ni como Harry el Sucio o Charles Bronson y no puede juzgar, condenar y ejecutar a los Ciudadanos por meros pintorescos comentarios de radio, interesadas descalificaciones en prensa, disparates absurdos en televisión o emotivas elucubraciones personales. Hay está el reciente ejemplo del Alcalde de Barcelona.
    Un Estado de Derecho no funciona así y los delincuentes se defienden como gato panza arriba porque están en su Derecho, defendidos y asistidos por sus Abogados.

Leave A Reply

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies