La reclamación de tarjetas revolving, una vía de escape frente a los intereses abusivos

0

(Firma: Enrique Garrote Domínguez)  La necesidad de liquidez en determinados momentos puntuales ha empujado a muchas personas a dejarse seducir por la comodidad de las conocidas como “tarjetas revolving”. Este tipo de tarjetas, emitidas por entidades financieras y bancos, suelen aplicar unos intereses muy abusivos que provocan que los afectados en muchas ocasiones entren en una espiral de deudas e intereses de la que parece que no se puede salir nunca. 

Qué son las tarjetas revolving

Las tarjetas revolving son un tipo de tarjeta con un funcionamiento muy similar al de una tarjeta de crédito convencional. La tarjeta revolving permite al usuario realizar pagos con la misma aunque no se disponga de fondos en la cuenta bancaria asociada, al igual que una tarjeta de crédito. La diferencia radica en que la devolución del importe de la tarjeta revolving puede aplazarse en mensualidades en lugar de pagar en una fecha concreta de liquidación.

De esta forma, los usuarios comienzan a pagar una cuota mensual junto con los intereses correspondientes. Seducidos por esta comodidad, el usuario comienza a entrar en una espiral en la que usa la tarjeta revolving de manera continuada, mientras paga una cuota asequible y unos intereses mucho más altos de lo que el consumidor imagina, lo que contribuye a que la deuda y los intereses vayan subiendo mes a mes. El problema llega cuando el usuario detecta que algo no cuadra y que su deuda no se reduce como imaginaba o, en el peor de los casos, cuando se encuentra al límite de endeudamiento y ya no puede hacer frente a las mensualidades, entrando en una situación de insolvencia.

El principal problema de las tarjetas revolving son los intereses abusivos que aplican a los usuarios. Y es que los intereses pueden llegar a cifras estratosféricas que provocan que el endeudamiento se prolongue en el tiempo mucho más de lo habitual. En definitiva, una tarjeta que funciona como un préstamo preconcedido que entraña grandes riesgos. Por ello, las reclamaciones se han vuelto una vía de escape para dejar atrás el uso de las mismas.


¿Cómo reclamar las tarjetas revolving por la vía legal?

La reclamación de afectados por tarjetas revolving se ha convertido en una forma de recuperar el dinero perdido por pagar intereses abusivos. Se cuentan por miles los usuarios arruinados por estas tarjetas, envueltos en una espiral de deuda, que han logrado recuperar su situación inicial a través de diferentes vías legales ejecutadas por profesionales y empresas.

Por un lado es habitual que se aplique la que se conoce como “Ley de Azcárate”, en la que se logra la impugnación de la tarjeta amparándose en esta ley contra la usura que data de 1908, y que es la utilizada para luchar contra tan desproporcionados intereses. Esta vía se aplica desde que en el año 2015 el Tribunal Supremo sentenció que las tarjetas revolving pueden ser usurarias.

La otra forma de reclamar las tarjetas revolving es apelando a la falta de transparencia en la contratación de las mismas. Puede llegar a invocarse la nulidad de los intereses si la tarjeta ha sido entregada al usuario sin que este conociera la información debida a través de mecanismos como el control de incorporación (una redacción clara, sencilla y transparente de las cláusulas de la tarjeta) o el control de transparencia (entendimiento real de la relevancia e implicaciones de la cláusula de los intereses).

También se ha utilizado para reclamar el incumplimiento del deber de diligencia de la entidad de informar sobre la trascendencia de las cláusulas de acuerdo con diferentes leyes vigentes como la Ley del Mercado de Valores o el Real Decreto 217/2008.

La tarjeta revolving, la tarjeta que “nunca se deja de pagar”

La espiral en la que se entra al usar una tarjeta revolving en el día a día ha provocado que se conozca como la “tarjeta que nunca se deja de pagar”. Y es que cada euro que se devuelve prestado por la tarjeta vuelve a estar disponible para usar de nuevo. El gran problema radica en que muchos usuarios lo único que pagan son intereses y no el principal, de manera que nunca se llega a amortizar el capital utilizado.

Con intereses medios que llegan a superar el 25% TAE, las tarjetas revolving pueden ser consideradas un crédito usurario que afecta a medio plazo a quien comience a usarlas en su día a día. La falta de diligencia de las entidades financieras, los abusivos intereses y la dinámica que se origina con el uso de la misma provoca que muchas personas lleguen a una situación económica de extrema gravedad.

Por ello, la reclamación por la vía legal en caso de ser perjudicado por este tipo de tarjetas se ha convertido en la salida que muchos afectados estaban esperando para dejar atrás un sistema que les acerca peligrosamente a la ruina.

Leave A Reply

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies