LABERINTO SOCIAL: Altiva y orgullosa

0

Altiva y orgullosa caminabas.

Sin mácula ni defecto te creías.

Rezumabas ciencia, cultura, arte y según la situación lucías abalorios o joyas de exposición.

Risueña destrozabas a la sombra tu fulgor, escondiendo bajo alfombra tu vasta degradación.

Te sentías poderosa, única, fuerte e imbatible.


Desconocías tu debilidad, ignorabas tu endeblez, maldito talón de Aquiles, qué sensible fue.

¿Cómo luchar con un enemigo que no se puede ver y ataca sin compasión?

Caíste herida, tu mundo se derrumbó, cada parte de tu todo, henchida se estremeció.

Tu bravura doblegó, dudaste y tuviste miedo, esa fue tú perdición.

El dulce brillo de tu sueño pasó a amarga oscura pesadilla convertida en dolor.

Escondida en madrigueras lloraste, reíste, bailaste, creaste, pensaste e imploraste en nombre de cada dios.

Tus heridas laceradas las intentaban curar héroes, heroínas, voluntarios y gente profesional, a la vez que las infectaban estafadores, tramposos, perturbados y chusma de juicio banal.

Cuando te levantes y vuelvas a caminar, tus alfombras, sin duda, tendrán mucho más que tapar.

Volverás a correr, te lo puedo asegurar, pero mirando siempre hacia atrás.

Tal vez te convenga cambiar, jarabes de modestia, autocrítica y  humildad.

Tú sabrás humanidad.

(Firma: Federico Soubrier)

Compartir.

Los comentarios están cerrados.

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies